Sin ausentes, los concejales aprobaron los números del período 2012.. El ivoskismo se opuso y el vecinalista Siminián prefirió la abstención para diferenciarse. Hubo algunos cruces relacionados con las inundaciones y la oposición cuestionó algunas subejecuciones.
Con asistencia perfecta, y apenas 15 minutos después del horario convocado para las 9 de la mañana, los concejales ocuparon el recinto para dar inicio a la sesión que terminaría por aprobar la Rendición de Cuentas para el período 2012 de San Marín, el primer año de gestión de Gabriel Katopodis. El ivoskismo votó en contra, y las 9 manos no fueron suficientes para contrarrestar las 14 del oficialismo. El vecinalista Siminian optó por la abstención.
En el recinto estuvieron algunos funcionarios municipales como el secretario de Economía y Hacienda, Miguel Appezzatto, el contador General, Alberto Raul Pfeiffer, el secretario de Desarrollo Social, Oscar Minteguía, el secretario de Obras y Servicios Públicos, Carlos Rodríguez, entre otros.
La oposición presentó un despacho en minoría para rechazar la Rendición de Cuentas, y comenzó la exposición Cinthia Nikolov. Dijo que haría foco en la EPSam y que “hacemos estas observaciones para justificar nuestro voto negativo”. Entre los cuestionamientos a la Expo PyMe y sus gastos, puso la lupa en algunos gastos de prensa. “Hay una factura de 85 mil pesos a C5N, y no cuestionamos demasiado porque sabemos de la importancia de promover este evento en todo el país, pero el canal hizo una nota de crédito de 60 mil pesos. El resto no sabemos en qué lo van a ofrecer”, manifestó.
Luego habló la arquitecta Emma Rosanó, que arrancó cuestionando algunas obras con licitaciones privada en la Plaza Alem, e informó que los fondos se “asignaron cuando la obra ya estaba terminada”. También puso en análisis las refacciones en el boulevard de 25 de Mayo. En ambos casos apuntó a la empresa Céspedes y Castello. En el cierre se refirió al Plan de Urbanización de La Carcova. “Hubo un año sin obras, y pasaron de 208 viviendas a casi la mitad. No cuestionamos la urbanización, sino el mecanismo donde se sacrificó un contrato del Plan Federal de Viviendas que costó mucho conseguir”, dijo. Para cerrar afirmó que hay 15 millones de diferencia entre gastos asignados y gastos devengados.
Otro de los puntos que atacó el ivoskismo fue el mecanismo y tiempo en que llegó la documentación. “El martes pedimos información y nos respondieron con una convocatoria de urgencia para la sesión. Vamos a seguir requiriendo información, por vía institucional o por otra vía”, dijo el ex candidato a intendente Daniel Ivoskus, que además, cuestionó subejecuciones en seguridad, luminarias y recursos hídricos. “Esos fondos fueron a otros fines, otras áreas, o a plazos fijos. Había dinero para limpiar sumideros y bombas, pero tuvimos que ver esta inundación. La Municipalidad tiene en el banco más de 100 millones en 4 plazos fijos”, agregó.
El que recogió el guante fue el jefe de la bancada oficialista, Germán Cervantes. “La Rendición de Cuentas ingresó a fines de marzo. Hubo tiempo suficiente para buscar información. Desconozco si antes el municipio invitaba per sé a la oposición a mirar los documentos”, manifestó. Lo último fue una respuesta a Nikolov. También defendió las políticas para viviendas y alumbrado público. Además, dedicó un párrafo a las obras y la reasignación de partidas.
“La catastrofe de abril no se puede justificar en la subejecución de obras hídricas. Las metas del Presupuesto 2012 vienen del Presupuesto de la gestión Ivoskus. En 2011 se presupuestó la limpieza de desagües pluviales en 0 metros, pero para 2012 fueron 180. Con las bombas fue más de 700 en 2011, y más de 2400 en 2012”, expresó Cervantes, quien luego enumeró la cantidad de ciudadanos beneficiados con las políticas del municipio.
“Sería fácil para mí decir que la inundación fue culpa de la gestión Ivoskus que puso un 0 en el Presupuesto para limpiar desagües, pero no tiene sentido, tenemos que trabajar para la gente y resolver problemas”, agregó, y luego dijo: “Las metas físicas de la Rendición de Cuentas demuestran todas las cosas que se hicieron. O Katopodis es mago o administra mejor con lo mismo, o bien antes se malgastaba”.
El opositor Callegher también pidió la palabra y planteó sus molestias en relación al triunfo electoral de Katopodis, las decisiones de gestión y la intención de cambiar los colores municipales para no mantener la histórica iconografía con la que el ivoskismo puso su impronta partidaria en el distrito. Centurión, por su parte, evocó viejos debates y pidió que se respeten los tiempos de convocatoria.
El final fue para el vecinalista Siminián, que explicó su postura de abstenerse. “Como bien expresa el expediente, todo lo termina resolviendo el Tribunal de Cuentas dando la palabra final. Por eso adelanto mi abstención”, dijo.

