Los coordinadores de la casa de Spa, ubicada en Chilavert, dialogaron en el programa radial “Pasa de Todo” y contaron las claves para que este ajetreado año electoral no afecte el bienestar del staff. Junto al conductor del ciclo, Eduardo Román, repasaron las actividades de su multiespacio. Segunda entrega de la charla con Charus Aguirre y Klaudia Nellessen.
“¿Cuál es la idea? Desde nuestra necesidad más íntima de poder estar con el otro y entregar lo que uno ha aprendido en su experiencia de vida, más lo profesional, se trata de ir creando redes. En esto de aportar al otro un beneficio, una sonrisa, una contención, darle la mano, estar codo a codo”. Con estas palabras, Klaudia Nellesen, coordinadora de la casa de spa las Vryas, define parte del trabajo realizado junto a Charus Aguirre, en diálogo con “Pasa de Todo”.
Ésa es la base ideológica más profunda de lo que ustedes hacen…
Klaudia: Siempre le digo a la gente, porque muchas veces se nos idealizan, que no hay nada de místico ni somos brujos. Esto lo hacemos en nuestro tiempo libre. Por ejemplo, este sábado Charus cumplió años y ya el domingo tuvimos el deseo de visitar a Natalia en el hospital. Para ella fue una diferencia y esto es lo importante: Charus entra y sale de estos barrios como si estuviera caminando en cualquier calle, sin miedos, prejuicios ni temores y con una libertad absoluta. Somos muy amables y simpáticos con todos los que están internados en los hospitales, pese a que nos ocupamos de nuestro paciente. Está bueno tener una formación y ser profesional. Y nosotros, de hecho, damos posgrados a médicos, psicólogos o terapeutas para que ellos tengan un concepto holístico y puedan afrontar estas cosas que suceden en un hospital público, donde de repente te ponen un límite o te retan. Nosotros trabajamos mucho desde el humor sano y, con Natalia, a quien conocimos cuando no podía comunicarse, propusimos que tenga algo para que pueda llamar. A la familia se le ocurrió comprarle una corneta y ahora está matándose de la risa con ellos. Eso permite que todo se distienda, pese a que hay mucho dolor en el entorno familiar.
Más allá de la discusión en torno a su trabajo, ¿ustedes qué buscan al acceder a un medio de comunicación? Digo, para que lo que ustedes hacen pueda ser imitado por más gente que se anime a este tipo de cosas…
K: Nosotros no creemos en la competencia, tampoco en la imitación sino en el ejemplo. Entonces nos encantaría que las personas sean profesionales y matriculadas, lo cual es muy importante para que la gente lo entienda. Saber que el profesional estudio, se recibió y tiene una matricula que lo avala.
Ahí son implacables y, si hay algún chanta dando vueltas, lo denuncian…
K: Absolutamente. Porque están jugando con una estafa moral, más allá de la económica. Porque va gente angustiada, de todos lados, que al final no encuentra una solución. Entonces, proponemos a los profesionales que se animen a pensar qué es lo holístico. Qué es integrar al ser humano y recibirlo en un lugar menos contracturado: Que se animen a brindar servicios dentro de los barrios y desmitificar que “si no voy a deterinado lugar que parece más fino, no voy a recibir un mejor servicio”. Se puede recibir el mejor servicio en el lugar que quiera la persona.
¿Es para cualquiera la técnica del reiki, por ejemplo?
Charus: Sí, cualquiera que lo pueda sentir lo puede hacer. Personas con distintas capacidades lo pueden hacer. Acá no hay limitación.
K: Si vos lo recibieras de cualquiera de nuestro grupo de reiki, te sentirías igual de bien. El reiki no tiene personalidad sino que es energía universal. En este caso que soy maestra, abro los canales a personas para que no tengan que entregar sus energías y desgastarse, sino funcionar como un canal. Esto es una técnica de sanación natural que la aprende cualquier persona que tenga las ganas.
También hay masajes exprés para grupos, empresarios… A través de la silla ergonométrica que, tras 15 minutos, te deja mejor.
K: El término exprés se ha usado mucho. Se basa sobre una técnica inteligente en la que el estímulo motor no para en ningún momento. La persona está sentada sobre una silla que tiene ángulos rectos, con la cabeza, los brazos y las piernas apoyadas, como si estuviera suspendido en el aire. El terapeuta le va dando un mensaje que tiene que ver con masajes, golpeteos, amasados y demás, sobre la ropa. Lo interesante es que la persona, sin sacarse el reloj ni los zapatos, recibe en la silla 15 minutos de masajes. Como el estímulo motor no para, el cerebro no puede pensar.
C: Es casi un show. Es muy lindo, casi como una danza.
K: Y también efectivo. Cuando esto se ofrece y el empresario comprende que darle este mimo a su empleado hace que todo funcione mejor, es maravilloso.
