La ministra comenzó a moverse por el territorio bonaerense con la intención de ser candidata a diputada nacional por la Provincia. Mantuvo encuentros con intendentes, posee el respaldo de un importante aparato de militantes y tiene una imagen positiva del 55%. Sin embargo, la relación con el sciolismo será fundamental a la hora de la definición. ¿Irán juntos o separados? El factor Rabolini podría inclinar la balanza.
Los más aventurados -sino se busca la re-reelección de Cristina- ven a Alicia Kirchner como un cuadro político muy interesante de cara al 2015, con experiencia en gestión –en lugares de relevancia-, línea directa con CFK, un apellido que tracciona y con un partido como Kolina, con personería y representación en más de diez provincias.
Sin embargo, esa posibilidad hoy está muy distante, lo cercano, lo real, es la intención de la Casa Rosada de posicionar a la hermana de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires para encabezar la lista de diputados nacional bonaerenses en el 2013.
Para eso, Alicia viene recorriendo la provincia desde hace un largo tiempo, y firmando convenios con distintos intendentes, baluartes fundamentales a la hora de sumar en el Conurbano.
Aníbal Regueiro (Presidente Perón), Julio Pereyra (Florencio Varela), Darío Díaz Pérez (Lanús), Fernando Espinoza (La Matanza) y Martín Insaurralde fueron algunos de los jefes comunales que recibió la ministra entre miércoles y jueves para ampliar los convenios del plan Argentina Trabaja. La lista, aumentará en los próximos meses.
Su candidatura es casi un hecho, ya la midieron en territorio bonaerense y, según los resultados, tiene una imagen positiva del 55 por ciento, con el 20 por ciento de gente que dice no conocerla. Es decir, que aún hay margen de crecimiento.
Pero como con otros temas, dentro del kirchnerismo hay diversos pensamientos respecto a la candidatura a diputada nacional de Alicia Kirchner. Hay quienes creen que en estos meses la ministra debe sumar “voluntades” en la provincia, eliminando todo tipo de intermediarios entre ella y los jefes comunales, es decir, pasar por encima de Daniel Scioli.
Otros, sin embargo, -algunos muy cercanos a Cristina Fernández- entienden la importancia del gobernador bonaerense y creen que es momento de, más allá de las diferencias, mantener una relación cordial para poder compartir el “espacio” en 2013. Es decir, la lista. Saben que yendo juntos, kirchnerismo-sciolismo, será muy difícil no conocer la victoria.
EL FACTOR RABOLINI
En ese acercamiento con Scioli, algunos integrantes de la mesa chica de la Rosada se estarían entusiasmando con una fórmula Alicia Kirchner – Karina Rabolini, una combinación que a priori resulta interesante. Todavía hay tiempo y muchos creen que la primera dama bonaerense podría acceder a un convite semejante.
Sin embargo, quienes conocer a la esposa del gobernador, saben que ella en reiteradas oportunidades “juró” que no quiere ser candidata a nada. De hecho, para evitar las presiones, prohibió a los encuestadores de confianza de su marido que siquiera midan su imagen.
