Como consecuencia directa del mensaje que dio Cristina Fernández en José C. Paz, el gobernador convocó a una reunión del PJ nacional para respaldarla. La cita será la semana próxima en La Plata y se rumorea que Moyano no sería de la partida. Una movida que comenzó este mediodía con un acto en Ituzaingó. Fue una fuerte señal de los Intendentes con gran presencia de dirigentes bonaerenses que impulsan un “llamado al consenso y la responsabilidad”.
El mensaje que dio la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el Municipio de José C Paz sacudió el arenero de la política inmediata e increíblemente. Por varias cuestiones dará que hablar por unos cuantos días, por todo lo que dijo y por la manera en que lo hizo. Pero, sin dudas una de las cuestiones más salientes fue el pronunciamiento que hizo indirectamente sobre el titular de la CGT a quien por transferencia habría referido como un “extorsionador”.
La respuesta del mandatario provincial fue casi inmediata y este mediodía encabezó una jornada en Ituzaingó, en la que estuvo acompañado por un significativo número de funcionarios, intendentes y dirigentes bonaerenses, donde llamó a “la unidad, el consenso y el diálogo”. Asimismo, al cierre de la jornada, en diálogo con Radio 10, el mandatario provincial subrayó que “hay que poner el interés de la Argentina por arriba de cualquier otra cuestión”.
Fue allí donde Scioli sostuvo que “hay que ser leal con la Presidente con los hechos, no con las palabras”. Además, se refirió al discurso que Cristina Fernández dio en territorio de Mario Ishi y señaló: “Fue sincero, desde el corazón, llamando a la reflexión, a la responsabilidad y a la prudencia. Que cada uno desde su lugar contribuya al progreso y al desarrollo nacional”.
El acto se transformó en todo un mensaje cuando el Gobernador se mostró respaldado por once intendentes, entre ellos Jesús Cariglino, de Malvinas Argentinas; Alberto Descalzo, de Ituzaingó; Luis Acuña, de Hurlingham; Osvaldo Amieiro, de San Fernando; Joaquín De La Torre, de San Miguel; Hugo Curto, de Tres de Febrero; Raúl Othacehé, de Merlo; y Pablo Anghileri, de General Rodríguez.
Además, dijeron presente el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, los ministros Martín Ferré (Producción) y Mario Oporto (Educación); los diputados Raúl Pérez, Alfredo Antonuccio y Fernando Navarro; el Presidente de FOGABA, Leonardo Rial y el titular del programa Soluciones YA! Eduardo Aparicio.
Por otra parte, esta mañana el Gobernador Scioli, actual presidente del Partido Justicialista Nacional, convocó a sesionar al Consejo Partidario la semana próxima en la Residencia oficial en La Plata.
Según trascendidos, el mandatario provincia quedó absorto tras el discurso y ni bien se retiró de un acto en Esteban Echeverría comenzó a masticar la idea de la convocatoria del órgano partidario. Así, una vez más Scioli se pondrá el traje de anfitrión para arrear la tropa peronista y emitir un respaldo a la Presidenta. También parece ser que el mitin se está organizando con la colaboración de Juan Carlos Mazzón uno de los operadores más importantes del kirchnerismo.
En cuanto a los detalles del encuentro una de las posibilidades que se rumorean es que Moyano, presidente del PJ provincial, no sea invitado y que sólo participen gobernadores, legisladores nacionales y otros dirigentes partidarios. Aunque este escenario no es propio del estilo que define al Gobernador provincial, más bien moderado.
Es muy difícil imaginar que Scioli convoque a un encuentro de estas características para aislar a un Moyano que, enojado, puede complicar la gestión de sobremanera en un año electoral. Es decir, sumarle a los problemas que hoy tiene el cegetista con el Gobierno Nacional, un enfrentamiento en territorio bonaerense no es una posibilidad.
Así, la carta de Scioli sería apelar al legado de Néstor Kirchner e intentar clamar las aguas generando la emisión de un fuerte respaldo político a la Presidenta. Todo parece indicar que el mandatario provincial se moverá en ese sentido, en pos de generar una suerte de efecto dominó con este mensaje para llegar a la reunión partidaria con las voluntades encolumnadas donde el que diga lo contrario se transformará en un traidor a la causa.
