Las provincias reclaman más fondos y garantías políticas para sostener su apoyo. Mientras tanto, dentro del oficialismo vuelve la discusión sobre si competir con listas propias en todo el país o sellar acuerdos con los mandatarios locales.
A medida que se acerca el calendario electoral de 2027, vuelven a surgir diferencias dentro del oficialismo sobre la estrategia política que deberá adoptar el presidente, Javier Milei, para sostener la gobernabilidad y buscar la reelección.
El debate enfrenta nuevamente a los sectores alineados con Karina Milei y con Santiago Caputo: mientras la secretaria General de la Presidencia apuesta a consolidar una estructura nacional de La Libertad Avanza en todos los distritos, dirigentes cercanos al asesor presidencial consideran que será necesario alcanzar acuerdos con los gobernadores para garantizar apoyo político y legislativo.
Los mandatarios provinciales continúan reclamando más recursos, obras públicas y asistencia financiera. Gobernadores aliados como Raúl Jalil, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Alfredo Cornejo mantienen negociaciones permanentes con la Casa Rosada, principalmente por fondos para afrontar gastos provinciales y cubrir salarios.
La tensión también se trasladó al debate por la reforma electoral. El Gobierno insiste con eliminar las PASO, una de las principales iniciativas que busca aprobar este año. Sin embargo, varios gobernadores, junto con sectores de la oposición y del PRO, rechazan la propuesta porque consideran que las primarias siguen siendo una herramienta útil para ordenar la competencia política.

Pese a las resistencias, algunos mandatarios comenzaron a evaluar una alternativa intermedia: suspender las PASO, tal como ocurrió para las elecciones legislativas de medio término. La propuesta surge en un contexto marcado por la caída de la recaudación y las dificultades financieras que enfrentan las provincias.
Dentro de La Libertad Avanza, la discusión recuerda a la que se produjo durante 2025. En aquel momento, Caputo impulsaba acuerdos políticos con los gobernadores para evitar conflictos territoriales, mientras que Karina Milei insistía en presentar candidatos propios en todo el país. Finalmente, la estrategia de la hermana presidencial prevaleció.
Ahora, cerca de los armadores políticos Martín Menem y Eduardo Lule Menem sostienen que el objetivo es fortalecer la estructura partidaria en cada provincia para llegar preparados a 2027 y luego definir las alianzas según la conveniencia de cada distrito.
Según reconocen en Casa Rosada, ya existen conversaciones avanzadas con algunos gobernadores, entre ellos Alfredo Cornejo en Mendoza, Leandro Zdero en Chaco y Rogelio Frigerio en Entre Ríos. También mantienen vínculos políticos con otros dirigentes provinciales.
Mientras tanto, algunos gobernadores analizan coordinar sus elecciones locales en una misma fecha para fortalecer su peso político antes de los comicios nacionales.
En el oficialismo consideran que la definición de futuras alianzas dependerá en gran medida del escenario político y económico de los próximos meses. Por eso, la relación entre Karina Milei y los gobernadores aparece como una de las claves que podrían influir en el armado electoral de cara a 2027.
