La medida se anunció en Plaza de Mayo con un acto junto a referentes sociales. “Estos días serán para despertar la conciencia”, dijo el premio Nobel.
Este martes el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel comenzó un ayuno para protestar contra el Gobierno de Javier Milei y el avance de las desigualdades.
“El pueblo está en un estado de indefensión total, la única forma de revertir esto es unirnos, no desde la violencia, sino desde la rebelión de conciencias para que comencemos a pensar y actuar”, determinó al micrófono el Nobel en Plaza de Mayo, junto a otros integrantes de la Mesa Ecuménica, movimiento que busca la democracia, la vida y el bien común.
Frente a Casa Rosada, el referente de derechos humanos determinó que la crítica situación actual cambiará “cuando el pueblo se ponga de pie y diga basta”.
La protesta que comenzó este martes se extenderá durante toda la semana, bajo la consigna de ayunar para denunciar el hambre en la sociedad argentina, reunirse para defender la vida y orar para sostener la esperanza, según declararon desde la organización.
En paralelo, esta misma iniciativa tuvo lugar en distintas plazas centrales del interior del país, con otras organizaciones ecuménicas, sociales y de derechos humanos que se reunieron para debatir y pensar soluciones ante el “crecimiento del hambre, la exclusión, la violencia y el deterioro social”.
El referente de 94 años hizo énfasis en el impacto negativo de los recortes en áreas cruciales como salud, educación y asistencia social, y determinó que “estos días de ayuno y oración son para despertar la conciencia”.
Además, pidió a sus oyentes que multipliquen estos debates en otros sectores, “porque tiene que ir creciendo la presencia del pueblo en cada lugar”. Este martes también estuvo presente el compositor de folklore “Peteco” Carabajal, que acompañado por su guitarra y voz musicalizó la jornada.
Pérez Esquivel también habló sobre la situación a nivel internacional, advirtió sobre el riesgo de una escalada bélica global y apuntó contra la Organización de las Naciones Unidas al decir que debería “expresar la voluntad de los pueblos del mundo, pero hoy está condicionada por intereses de unos pocos países”.
Fuente: Página12.
