Aunque avanzan sin coordinación formal, macristas y libertarios se mueven en la provincia de Buenos Aires con la convicción implícita de que terminarán unidos en las urnas. En la antesala del año electoral, ambos espacios buscan fortalecer su presencia territorial y acumular capital político en cada distrito para llegar mejor posicionados a la negociación por las listas
Con la mira puesta en el armado electoral hacia 2027, el PRO y La Libertad Avanza comenzaron a mostrar músculo político en la provincia de Buenos Aires, aunque por ahora lo hacen sin coordinación entre sí. Ambas fuerzas avanzan en paralelo en una suerte de posicionamiento previo a la negociación por una eventual coalición, con el objetivo de llegar fortalecidas a la disputa por candidaturas y lugares en las listas. A pesar de este despliegue por carriles separados, en el PRO sostienen que existe una idea compartida: confluir en las urnas.
El espacio amarillo apuesta a consolidar su estructura territorial a partir de la gestión, con la intención de sostener municipios y proyectar candidaturas. Bajo la conducción de Cristian Ritondo, el objetivo mínimo es instalar a Diego Santilli —actual ministro del Interior de Javier Milei— como postulante a gobernador dentro de una eventual alianza, al tiempo que buscan garantizar la continuidad de sus legisladores y concejales. En esa línea, repiten como bandera que “donde gobierna el PRO, la gente vive mejor”.
Tanto Ritondo como Soledad Martínez, intendenta de Vicente López y vicepresidenta del partido, remarcan que no es momento de fracturas internas por diferencias menores. Desde su perspectiva, el PRO bonaerense debe mostrarse unificado en toda la provincia, convencidos de que el electorado premiará la cohesión.
Si bien hoy descartan una ruptura, reconocen que existieron tensiones recientes, sobre todo durante el armado de la alianza con La Libertad Avanza y tras la fuerte interna de 2023 entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta. Aquella experiencia, aseguran, dejó una enseñanza clara: la unidad es indispensable. Aunque aún no hay avances concretos en la articulación con los libertarios a nivel municipal, en el PRO confían en que las negociaciones se activarán cerca del cierre de listas, cuando se definan las correlaciones de fuerza.
Por ahora, el partido concentra sus esfuerzos en la organización territorial y en el desarrollo de propuestas. Un ejemplo es la plataforma Radar PBA, donde ya se relevaron más de 600 escuelas bonaerenses en una prueba piloto. El objetivo es presentar en julio un diagnóstico preliminar sobre la situación educativa de la provincia. El diputado Martín Yeza explicó en redes que la iniciativa busca construir un mapa de prioridades en infraestructura escolar, a partir de un relevamiento masivo que permita identificar necesidades reales y evitar soluciones improvisadas.
La tecnología ocupa un lugar central en el discurso del PRO, que intenta mostrarse actualizado frente a los cambios sociales. En ese sentido, María Eugenia Vidal planteó que el partido surgió con una lógica horizontal vinculada a las redes, pero advirtió que el contexto actual es aún más vertiginoso y desafiante. Según la exgobernadora, sería un error aferrarse al pasado o sostener una identidad vacía frente a las nuevas demandas.
Bajo la idea de que no hay que optar entre orden y sensibilidad, ni entre equilibrio fiscal y empatía, Vidal sostuvo que transformar la realidad requiere no solo romper inercias, sino también capacidad de gestión y equipos sólidos, porque «construir es infinitamente más difícil». En sintonía con Mauricio Macri, remarcó que el PRO debe acompañar los cambios sin dejar de señalar el malestar social.
Del lado libertario, también hubo señales de despliegue territorial. El 25 de mayo, La Libertad Avanza organizó un “Cabildo Abierto por la libertad” en los 135 municipios bonaerenses. La actividad fue evaluada de manera positiva y ahora trabajan en sistematizar la información recolectada.
La iniciativa se centró en escuchar directamente a los vecinos y relevar problemáticas específicas en cada distrito. Participaron concejales, legisladores y funcionarios del espacio, bajo la coordinación de Sebastián Pareja, referente bonaerense de LLA. El objetivo es construir una agenda política con base territorial que permita elaborar propuestas concretas a partir de las demandas reales de la población.
