El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella registró en mayo una caída del 1,6% y acumuló así seis retrocesos consecutivos. En un contexto de estancamiento económico, sobresale el empeoramiento en la valoración sobre la capacidad de gestión de Javier Milei
En un escenario atravesado por dificultades económicas y tensiones internas, el gobierno de Javier Milei continúa registrando un deterioro en los niveles de confianza pública que no logra revertir desde fines del año pasado. Así lo refleja el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, que en mayo volvió a caer un 1,6% respecto de abril y acumuló su sexta baja consecutiva. En términos interanuales, la caída alcanza el 18,7%.
El indicador, que se construye mensualmente desde noviembre de 2001 en base a encuestas nacionales realizadas por la consultora Poliarquía en una escala de 0 a 5, es considerado en el ámbito político como una referencia anticipada del clima social. En esta última medición, el ICG se ubicó en 1,99 puntos, por debajo del nivel que registraba Mauricio Macri en igual etapa de su gestión. Desde diciembre, el descenso acumulado para la administración de Milei llega al 19,2%.
Tres de los cinco componentes del índice mostraron retrocesos. El más pronunciado fue el de Capacidad de gestión, que cayó 5,6% y alcanzó los 2,36 puntos, marcando un nuevo mínimo. Este dato refuerza la percepción creciente de que el oficialismo no logra dar respuestas a los problemas estructurales del país, más allá de los indicadores optimistas que difunde. También descendieron los niveles de Preocupación por el Interés General, que se ubicó en 1,57 puntos (-2,5%), y de Honestidad, con 2,46 puntos (-1,6%). En contraste, hubo leves mejoras en la Evaluación General del Gobierno, que subió a 1,69 puntos (+3%), y en Eficiencia, que alcanzó 1,88 puntos (+0,5%). Aun así, el promedio general de la gestión cayó a 2,41 puntos, el más bajo desde el inicio del mandato.
La brecha de género en la percepción del Gobierno volvió a ampliarse. En mayo, la diferencia alcanzó los 0,69 puntos, impulsada por una fuerte caída en la confianza entre las mujeres, donde el índice retrocedió 13% hasta ubicarse en 1,61 puntos. Entre los hombres, en cambio, se registró una suba del 6%, con un nivel de 2,29 puntos.
También se observan cambios en el perfil etario del respaldo al Presidente. El apoyo entre los jóvenes de 18 a 29 años, históricamente uno de sus principales bastiones, cayó 5,3% y quedó en 2,15 puntos, casi igualando al segmento de mayores de 50 años, donde el índice creció 5,4% hasta 2,14 puntos. En tanto, el grupo de entre 30 y 49 años volvió a ser el más afectado, con una caída del 11,3% que lo dejó en 1,72 puntos.
En términos territoriales, el índice bajó 2,3% en el interior del país, donde se ubicó en 2,17 puntos. El Gran Buenos Aires sigue siendo la región con menor nivel de confianza, con 1,65 puntos y una caída del 1,2%. La única excepción fue la Ciudad de Buenos Aires, que mostró una leve mejora del 2,1% hasta alcanzar los 1,91 puntos.
El análisis por nivel educativo también revela diferencias marcadas. La caída más significativa se dio entre quienes tienen educación primaria, con un descenso del 25% que llevó el índice a 1,20 puntos. En cambio, el nivel más alto de confianza se mantiene entre quienes poseen estudios terciarios o universitarios, con 2,19 puntos (-0,9%), mientras que entre quienes completaron el secundario hubo una leve suba a 1,85 puntos (+1,1%).
Estos datos consolidan una tendencia: el desgaste del apoyo al Gobierno impacta con mayor fuerza en los sectores populares y en el conurbano bonaerense, mientras que se sostiene —aunque con matices— en los segmentos de mayor nivel educativo y en la Ciudad de Buenos Aires. En este contexto, el ICG muestra un respaldo cada vez más acotado y menos homogéneo socialmente, en un escenario donde la recesión y la pérdida del poder adquisitivo continúan condicionando el humor de la sociedad.
