Mauricio Macri volvió a marcar distancia de Javier Milei y dejó una serie de definiciones que expusieron las tensiones entre el PRO y el oficialismo libertario. Durante su participación en el Foro de Presidentes sobre Política y Democracia, que se realizó en la Universidad Austral, el exmandatario cuestionó el modo de conducción del Presidente y puso el foco en la necesidad de combinar ideas con capacidad de gestión.
“Es un liderazgo emocional, absolutamente emocional”, afirmó Macri al describir a Milei. Luego profundizó esa mirada y sostuvo: “Él se ve como lo que yo sentí en mis marchas. Se ve como un profeta”. Aunque reconoció que el jefe de Estado posee “un profundo estudio de las ideas”, también señaló que existe una desconexión con la etapa práctica de gobierno. “Es una parte que no la siente”, lanzó.
El fundador del PRO también expresó preocupación por el funcionamiento interno del poder y apuntó contra el aislamiento presidencial. “Al Presidente lo aísla el simbolismo”, dijo. En esa línea, advirtió sobre el riesgo de quedar rodeado de dirigentes que no cuestionen las decisiones del líder. “Cuando el poder te toma, pasás de ser un tipo inteligente a ser un estúpido”, sentenció.
Macri defendió la importancia de construir equipos con autonomía y recordó que durante su gestión promovió espacios de discusión interna. Contó que armó un núcleo de dirigentes con capacidad para decirle “no” y relató que ese esquema evitó que avanzara con una candidatura presidencial en 2011 tras la muerte de Néstor Kirchner. “Me re enojé, dije barbaridades”, recordó.
El exjefe de Estado también aprovechó el encuentro para responderle a Martín Menem, quien había señalado días atrás que una eventual candidatura presidencial de Macri en 2027 sería funcional al kirchnerismo. “Pregúntenle a Cristina si favorecimos al kirchnerismo en estos años”, retrucó.
Durante el foro, Macri insistió con la necesidad de construir acuerdos políticos amplios y cuestionó los liderazgos con rasgos totalitarios. “Si el que ejerce el poder lo ejerce en forma totalitaria y exige el sometimiento del otro, es imposible que suceda”, sostuvo en referencia a la falta de consensos estructurales en la Argentina.
Además, el expresidente cargó contra el kirchnerismo y consideró que el espacio atraviesa una etapa de desgaste político. “La destrucción de valor que ha hecho en estos veinte años el kirchnerismo es, yo diría que inédita”, afirmó. También cuestionó una eventual proyección presidencial de Axel Kicillof. “Si la solución es Kicillof, si pierden, pierden, y si ganan, pierden de vuelta, porque va a ser otro fracaso”, aseguró.
En otro tramo de la exposición, Macri respaldó algunas medidas impulsadas por el Gobierno nacional. Celebró la votación en Diputados para eliminar subsidios por zona fría y afirmó que esa decisión representó un avance hacia “la racionalidad”. “Me sentí y dije: algo está cambiando”, expresó.
A la vez, el líder del PRO planteó que la etapa política que viene requerirá otro perfil de conducción. Según explicó, el desafío futuro ya no pasará solo por desarmar estructuras del Estado, sino también por reconstruir capacidades de gestión. “Si no construís nada, te queda el lío”, resumió.
En ese contexto, Macri buscó reivindicar el rol del PRO y sostuvo que el partido todavía conserva capacidad de gestión territorial. “Donde el PRO administró, la gente vive mejor. No hay una sola ciudad de la Argentina que el PRO haya administrado que la gente no viva mejor”, afirmó.
El expresidente también comenzó a mover fichas dentro de su espacio político. En los próximos días encabezará una gira por Tucumán, Salta y Catamarca con el objetivo de fortalecer la estructura partidaria en el norte del país. La estrategia apunta a evitar que el PRO quede absorbido por La Libertad Avanza y recuperar volumen político propio rumbo a 2027.