Un informe privado detectó que más del 10% de los créditos otorgados por fintech y billeteras virtuales acumularon más de un año de atraso. El deterioro de la cadena de pagos encendió alertas en el sistema financiero.
La expansión del crédito digital dejó una señal de alarma en el sistema financiero. Las deudas incobrables en billeteras virtuales y fintech crecieron con fuerza durante el último año y ya representan una porción récord del total prestado. El fenómeno golpeó de lleno a las familias que recurrieron a este tipo de financiamiento para sostener gastos cotidianos.
Un relevamiento de la consultora EcoGo, elaborado con datos del Banco Central, mostró que el segmento más crítico de morosos alcanzó niveles inéditos en marzo. Se trató de usuarios que acumularon más de doce meses sin cancelar sus obligaciones y que dentro del sistema financiero quedaron catalogados como “irrecuperables”.
Ese universo representó el 10,8% del total de préstamos otorgados por entidades no financieras. En términos nominales, la cifra rondó los 1,5 billones de pesos. Hace apenas un año ese porcentaje se ubicó en 2,6%, lo que reflejó un salto de más de cuatro veces en la morosidad extrema.
El deterioro afectó principalmente a créditos entregados por billeteras virtuales, fintech y otras compañías que operan fuera del circuito bancario tradicional. También aparecieron cadenas comerciales y empresas automotrices que ofrecieron líneas de financiamiento.
Desde EcoGo señalaron que los atrasos más leves dejaron de crecer, aunque la situación más delicada todavía avanzó. “Por tercer mes consecutivo los préstamos con riesgo bajo (incumplimientos ocasionales, con mora entre 31 y 90 días) no crecen, e incluso caen en el margen”, aseguró el director de la consultora, Sebastián Menescaldi.
El economista también remarcó que “Dentro de la mora, ya los deudores clasificación 3 también empiezan a caer y la mayor parte de la suba se concentra en los irrecuperables, que son aquellos con más de un año de atraso”.
El dato encendió preocupación entre bancos y fintech porque la irregularidad total de las carteras de crédito no bancarias alcanzó el 27,5%. El número superó ampliamente los niveles de mora del sistema financiero tradicional.
En el mercado interpretaron que el problema excedió a empresas puntuales y tomó carácter sistémico. La fuerte expansión del crédito al consumo durante los últimos meses chocó contra la caída del poder adquisitivo y la dificultad de muchas familias para sostener pagos mensuales.
Dentro del sector fintech explicaron que los usuarios con atrasos prolongados pierden acceso a nuevas líneas de crédito. En los casos más complejos, las entidades derivan las deudas a estudios jurídicos para iniciar reclamos judiciales.
Las dos firmas con mayor participación en el mercado de crédito no financiero fueron Naranja X y Mercado Pago. Según EcoGo, la primera concentró el 37,7% del mercado y la segunda el 14,8%.
Desde Naranja X afirmaron que “nuestra morosidad se mantiene en niveles gestionables y con una resiliencia muy superior al promedio del sistema” y sostuvieron que en marzo registraron “una baja” en los atrasos.
En paralelo, otra consultora financiera también observó señales de desaceleración en el deterioro crediticio. Un informe de 1816 indicó que la mora bancaria subió en marzo, aunque al menor ritmo de los últimos doce meses. “Esto permite ilusionarse con que finalmente la morosidad haga su pico en el segundo trimestre”, plantearon.
La expectativa del mercado quedó atada a una eventual mejora de los salarios reales y a una inflación más baja en los próximos meses. Sin embargo, las consultoras evitaron hablar de una recuperación automática.
El escenario de alta morosidad también impactó sobre las tasas de interés. Según la consultora 1816, los préstamos personales continuaron con costos elevados porque las entidades financieras buscaron cubrirse ante el riesgo de incumplimiento.
“Dada la morosidad, los prestamistas se cubren prestando solamente a tasas elevadas”, indicó el reporte.
