“Como funcionario tenés la obligación de demostrar que las acusaciones son falsas”, dijo la ex diputada.
La líder y fundadora de la Coalición Cívica (CC) Elisa Carrió analizó la coyuntura nacional y se refirió a la situación judicial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, acusado de supuesto enriquecimiento ilícito.
“La concepción que Milei tiene del poder es que vos podés obtener dinero legítimo de cualquier forma y por cualquier medio, aunque no sea de un modo legal”, manifestó “Lilita”.
“Durante el kirchnerismo, cuando a mí me acusaron por enriquecimiento, luego de vender un departamento, yo presenté toda la información de una operación que fue en blanco”, relató Carrió, y agregó: “Como funcionario tenés la obligación de vindicarte, es decir, demostrarle a la sociedad que lo que están diciendo es falso”.
Consultada sobre las consecuencias políticas que el caso Adorni podría acarrearle al Gobierno, Carrió fue taxativa: “Es que acá no hay política”. Más tarde, en la entrevista realizada en la señal TN, se explayó: “Lo que yo entiendo por política, es decir, el diálogo con el otro, la ilustración, la argumentación… acá no hay nada de eso“.
“Pero en los últimos meses el Gobierno pudo sacar muchas leyes”, le repreguntó el periodista Diego Sehinkman a Carrió, quien respondió: “Siempre que hay legitimidad, hay manos que se levantan. Pero no hay verdadera argumentación”.
Para explicitar esto, Carrió ejemplificó con la Ley de Glaciares. “Con eso quedó claro que acá hay vía libre. A la sociedad actual no le importa si La Pampa va a tener agua en los próximos 20 años”, subrayó.
Sobre el curso de la economía y su impacto en el bolsillo de la gente, la líder de CC apuntó: “En la sociedad argentina hay una clase que disfruta y que con este Gobierno gana, que no creo que llegue al 12%. Y hay otra clase que está arañando permanecer en la clase media: esos son los que no quieren que nada cambie”.
“Porque como están prendidas de un pincel, no quieren que nada cambie. Por eso le van a tolerar todo a Milei. Pero no es por la cuestión kuka (sic) o no kuka. Es porque ellos están al borde de caerse en una clase media baja o pobre», remató.
