Dirigentes y legisladores impulsaron un encuentro en Parque Norte con críticas a la lógica del AMBA y señales de giro en temas económicos. Apuntan a construir una alternativa con eje en producción, exportaciones y orden macroeconómico.
Un grupo de referentes del peronismo activó un nuevo espacio político con la mira puesta en salir de la disputa que domina al oficialismo partidario. La convocatoria reunió a legisladores, intendentes y dirigentes con la intención de instalar una discusión de fondo sobre el rumbo del espacio y su vínculo con la sociedad. El encuentro se realizó en Parque Norte y reunió cerca de mil militantes.
La iniciativa tuvo entre sus principales impulsores a Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz, Emir Félix, Federico Achával y Juan Manuel Olmos. El formato elegido fue el de un plenario con tres ejes: desarrollo federal sostenible, trabajo y producción, y economía con inclusión. La organización evitó la presencia de figuras centrales de la interna, aunque sí les comunicó previamente la realización del evento a Cristina Kirchner, Máximo Kirchner y Axel Kicillof, además de otros gobernadores.
El armado buscó marcar distancia de la confrontación entre La Cámpora y el espacio referenciado en Kicillof, que concentró la atención del peronismo en los últimos meses. Los organizadores insistieron en que la propuesta no se definió en clave de confrontación personal. “Esto no es contra nadie”, remarcaron.
En la previa, los promotores del espacio plantearon que la unidad electoral no alcanza por sí sola. “En el peronismo en años pares peleamos y en los de elecciones si acordamos y nos juntamos podemos ganar. Pero en este caso creemos que con la unidad no alcanza, hay que dar una discusión sobre a dónde queremos ir”, señalaron. La consigna sintetizó el espíritu del encuentro: abrir un debate programático que exceda la coyuntura.
El enfoque federal ocupó un lugar central. Los dirigentes apuntaron a visibilizar las demandas del interior productivo y cuestionaron el peso histórico del AMBA en la toma de decisiones. En ese marco, surgieron críticas al esquema tarifario y a las asimetrías en el costo del transporte. También pusieron en discusión herramientas como las retenciones, con la idea de revisar su impacto sobre las economías regionales.
En materia económica, el espacio dejó señales de revisión del discurso tradicional del peronismo. Los organizadores defendieron la necesidad de equilibrio fiscal y plantearon diferencias con posiciones que relativizaron el déficit. “No se puede seguir defendiendo por una cuestión ideológica que el déficit no es malo, hay una cuestión técnica y nadie puede estar en contra de una macro ordenada”, afirmaron.
Esa línea se complementó con una reivindicación del esquema de superávit de los primeros años del kirchnerismo. “Estamos de acuerdo con una economía saneada, con superávit. Queremos el superávit de Néstor, a partir de la mayor recaudación por crecimiento, y no el de Milei que lo consigue porque no paga nada”, sostuvieron. La comparación buscó diferenciarse del Gobierno sin abandonar la idea de disciplina macroeconómica.
El debate incluyó además la necesidad de potenciar exportaciones y generar riqueza. “Vemos necesidad de discutir todos los temas: retenciones, energía, minería, cómo agregar valor. Sin generación de riqueza no vamos a salir”, plantearon. En esa línea, algunos dirigentes consideraron que los compromisos con el FMI no resultaron imposibles de afrontar, aunque remarcaron la urgencia de mejorar la capacidad exportadora.
El espacio también fijó postura frente a la posible eliminación de las PASO. Los organizadores defendieron la herramienta como mecanismo para ordenar la competencia interna y sostuvieron que su continuidad resulta clave en un escenario de diversidad de posturas dentro del peronismo. “Nosotros necesitamos las PASO”, concluyeron.
El plenario dejó en claro que el nuevo armado todavía no alcanzó definiciones cerradas en temas sensibles. Los propios impulsores admitieron que el proceso recién comenzó. “Es muy pronto para cuestiones concretas, lo tenemos que discutir para que no nos pase lo que ocurrió en el gobierno del Frente de Todos, nos hacemos cargo”, reconocieron.
Con este movimiento, el sector buscó instalar una discusión más amplia y proyectar una alternativa política. La apuesta apuntó a reconstruir una narrativa que combine orden económico, desarrollo productivo y una mirada federal, en un contexto marcado por la fragmentación interna y la presión del escenario electoral.
