Con la mirada puesta en el escenario electoral de 2027, el PRO comenzó a reordenar su estrategia nacional con el objetivo de consolidar candidatos en todo el país. Mientras tanto, Mauricio Macri intensifica su agenda política con visitas a distritos clave y se prepara para viajar a Estados Unidos, donde asistirá al Mundial en su rol dentro de la FIFA. En paralelo, tanto en la provincia como en la Ciudad de Buenos Aires, distintos sectores del partido dejan entrever una posible convergencia con La Libertad Avanza.
En ese marco, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, dejó abierta la puerta a un eventual entendimiento electoral al recordar los buenos resultados obtenidos en conjunto en el pasado. “Falta un montón. Nos fue muy bien en octubre, cuando estuvimos juntos. La gente nos premió. Mucho mejor que en mayo, cuando cada uno fue separado”, sostuvo en una entrevista televisiva, donde además confirmó su intención de buscar la reelección: “ama” su cargo y proyecta obras a mediano plazo.
Las declaraciones generaron repercusiones internas, aunque tanto desde el entorno de Jorge Macri como del de Mauricio Macri coinciden en relativizar cualquier definición inmediata. El mensaje es claro: aún falta tiempo. Sin embargo, en las últimas semanas circularon versiones sobre contactos incipientes con el oficialismo libertario, incluso con la posibilidad de que el PRO no presente candidato presidencial si se garantiza que no haya competencia en la Ciudad de Buenos Aires.
Desde el partido buscan bajar el tono a esas especulaciones. “Son todas especulaciones que carecen de sustento real ahora”, señalan en el ámbito porteño. Aun así, cerca del expresidente reconocen que la lectura de Jorge Macri es correcta, aunque aclaran que por el momento no existen negociaciones formales. En la provincia de Buenos Aires, en cambio, el sector que lidera Cristian Ritondo se muestra más proclive a explorar acuerdos.
Mientras tanto, el PRO insiste en que su prioridad es fortalecer su estructura en todo el país y llegar competitivo a las próximas elecciones. En ese camino, Mauricio Macri tiene previsto viajar a Mendoza el 29 de mayo y, días después, el 5 de junio, visitar Paraná. Los encuentros forman parte de “Próximo Paso”, una serie de actividades partidarias que lo tienen como principal figura.
La organización de estos eventos está a cargo, entre otros, de Fernando de Andreis, secretario general del partido, quien recientemente se reunió con el gobernador entrerriano Rogelio Frigerio para ultimar detalles. Luego, con el inicio del Mundial, el expresidente se instalará en Estados Unidos durante toda la competencia.
Si bien en el PRO aseguran que no hay una división formal de roles, en la práctica Macri encabeza los actos más visibles, mientras dirigentes como De Andreis recorren el territorio y mantienen encuentros con referentes locales. Este último fin de semana, por ejemplo, estuvo en Rosario, donde se reunió con dirigentes santafesinos y destacó la “prolijidad”, el “despliegue territorial” y el “trabajo sostenido en cada localidad”.
En esa provincia, el partido también avanzó con un encuentro ampliado de su conducción, que reunió a intendentes, legisladores y dirigentes de distintos niveles, con el objetivo de fijar lineamientos de trabajo para los próximos meses y consolidar su presencia.
En paralelo, la discusión interna sobre la identidad del PRO sigue abierta. De Andreis planteó con claridad la necesidad de redefinir el perfil ideológico del espacio. En redes sociales anticipó una etapa sin “cero murmullo socialista. Cero” y proyectó “UN PRO 100% LIBERAL”. Según explicó, el partido enfrenta un problema de coherencia en su mensaje: “ruido” que no responde a cuestiones técnicas sino a diferencias de fondo.
Para el dirigente, existen “conceptos mezclados y hasta contradictorios que hace muy difícil que la gente nos reconozca”, algo que vinculó con lo que denomina “MURMULLO SOCIALISTA”. En su análisis, esta línea de pensamiento perjudicó al espacio fundado por Mauricio Macri, y apuntó especialmente contra Horacio Rodríguez Larreta y la experiencia de Juntos por el Cambio, a la que describió como un “monstruo de muchas cabezas”.
Tras ese proceso de revisión, De Andreis considera que se abre una nueva etapa para el partido: “una gran oportunidad para un PRO nítidamente liberal, poderoso republicano, abierto al cambio y antiwoke. Cero murmullo socialista. Cero”. De esta manera, el PRO intenta redefinir su identidad mientras mantiene abiertas distintas opciones de alianzas de cara al próximo ciclo electoral.
