El presidente Javier Milei se refirió al índice de inflación de marzo, que marcó 3,4%, y buscó transmitir calma en un auditorio empresario. Durante su exposición en AmCham, reconoció el impacto del dato pero insistió en que la tendencia será descendente. “Hacia adelante va a bajar”, afirmó.
El mandatario planteó que la comprensión del contexto resulta clave para interpretar la situación. “Yo creo que una de las cosas importantes es explicar y tener claro lo que está pasando, porque cuando uno entiende y tiene un diagnóstico, es un primer paso para encontrar una solución», sostuvo frente a los asistentes.
En ese marco, reiteró su rechazo al fenómeno inflacionario y reafirmó su expectativa de desaceleración. “Estamos convencidos de que hacia adelante, la inflación va a bajar”, expresó. También pidió tiempo para que las medidas surtan efecto. “Tarde o temprano las cosas van a empezar a funcionar bien”, señaló, y reclamó “paciencia” y “no desesperarse”.
El jefe de Estado atribuyó las tensiones económicas recientes a factores excepcionales. Según explicó, el país atravesó dos situaciones críticas durante el último período. En primer lugar, responsabilizó al escenario político. “El Congreso pasó más de 40 leyes intentando romper el equilibrio fiscal. No lo lograron”, afirmó.
Además, mencionó una corrida que, según su visión, no derivó en una crisis mayor por el respaldo social. “En cualquier momento de la historia que hubiera pasado algo así, el país habría volado por los aires. Pero no solo no voló, recibimos un fuerte respaldo en las urnas”, indicó.
El segundo factor, explicó, estuvo vinculado a una fuerte caída en la demanda de dinero. En ese punto, estimó un impacto equivalente a miles de millones de dólares.
Al analizar el comportamiento de marzo, el Presidente señaló que se trató de un mes con condiciones adversas. Mencionó efectos estacionales y factores externos, como el encarecimiento del transporte y el aumento en los precios de la carne.
Pese a ese escenario, defendió la estrategia oficial. “La política monetaria no cambió, esto no es inflación, es que pegó un salto el nivel de precios pero la inflación de largo converge a la internacional”, afirmó. En esa línea, sostuvo que el programa económico mantiene su rumbo. “El equilibrio que vamos a largo plazo no cambió”, remarcó.
Milei también vinculó las expectativas positivas con señales del sistema financiero. Destacó que “la demanda de dinero ha empezado a crecer” y lo asoció con la acumulación de reservas, la baja de tasas y la estabilidad cambiaria.
Sobre la actividad, aseguró que existen indicios de recuperación. “La actividad empezó a rebotar, el crédito está creciendo y empezamos a recomponer el capital de trabajo”, afirmó.
En paralelo, ratificó su política de ajuste. “La motosierra no para. Vamos a seguir recortando el gasto público para seguir bajando los impuestos, porque los impuestos son un robo”, sostuvo. También dejó en claro que no habrá cambios en el esquema monetario: “Vamos a sacar todos los pesos de la calle hasta que la tasa de inflación se desplome”.
Sobre el final, el Presidente habló de su proyecto político. Dijo que no pretende perpetuarse en el cargo y planteó un objetivo histórico. “Escribir la mejor página de la historia argentina”, expresó. A la vez, dejó abierta la posibilidad de continuidad si obtiene respaldo. “Cuando vean cómo cae la inflación y la pobreza, y cómo la economía se recupera y suben los salarios, probablemente nos acompañen y podamos continuar con más liberalismo”, concluyó.