En medio del reacomodamiento del peronismo tras la derrota electoral, Axel Kicillof mantuvo un encuentro reservado en La Plata con Sergio Massa, en el que ambos intercambiaron visiones sobre el escenario político nacional y el futuro del espacio. La reunión, sin fotos ni difusión oficial, volvió a poner el foco en los movimientos internos de la oposición frente al gobierno de Javier Milei.
Aunque desde los entornos de ambos dirigentes intentaron bajarle el tono al encuentro y remarcaron que mantienen contacto frecuente, lo cierto es que cada gesto político empieza a leerse en clave electoral. Con el calendario en marcha, las conversaciones y alianzas comienzan a delinear posibles estrategias de cara a los próximos años.
En ese marco, tanto Sergio Massa como Axel Kicillof coinciden en la necesidad de sostener la unidad del peronismo y evitar disputas internas que debiliten al espacio. El gobernador bonaerense, además, busca ampliar esa base y construir un frente lo más abarcativo posible con vistas a enfrentar a Javier Milei en 2027.
El encuentro también se inscribe en una serie de movimientos políticos recientes que generaron repercusión. Días atrás, Axel Kicillof recibió a Emilio Monzó y Nicolás Massot, dos dirigentes con pasado en Cambiemos, mientras que Miguel Pichetto visitó a Cristina Kirchner en su residencia, en una señal que agitó el tablero opositor.
Sobre ese acercamiento, Nicolás Massot comentó: «Me encontré con una persona diferente a la que era como ministro de Economía, porque hoy tiene que gestionar una provincia con muchísima escasez, con el desempleo creciendo. Lo vi con los pies más sobre la tierra». Junto a Miguel Pichetto y Emilio Monzó, forma parte de un armado de centroderecha que podría competir en una eventual PASO bonaerense el próximo año.
Dentro de ese esquema también aparecen otros nombres, como el empresario y extitular de River, Jorge Brito, quien en los últimos días mantuvo un encuentro reservado con la vicepresidenta Victoria Villarruel, interesada en tener protagonismo en una alternativa electoral de derecha. En ese entramado, además, persiste el vínculo histórico entre la familia Brito y Sergio Massa.
Lejos de la primera línea tras la última elección, Sergio Massa sigue de cerca el pulso de la opinión pública y comenzó a mostrar señales de reaparición. Participó de la movilización del 24 de marzo y recientemente compartió una actividad en la Quinta de San Vicente junto a intendentes y dirigentes del Frente Renovador.
Semanas atrás, en una charla informal con periodistas, descartó competir por la gobernación bonaerense, aunque dejó abierta la posibilidad de volver a disputar la presidencia frente a Javier Milei. Ese escenario habría formado parte de la conversación con Axel Kicillof, quien hoy aparece como uno de los dirigentes opositores mejor posicionados.
En paralelo, el gobernador avanzó en el armado de su proyección nacional. Comenzó a distribuir tareas entre referentes del Movimiento Derecho al Futuro, con el objetivo de medir el clima político en distintas provincias. Este martes acompañará el reclamo de intendentes frente al Ministerio de Economía por fondos adeudados y podría coincidir con varios de ellos en la sede de la FAM.
Además, ya tiene prevista una gira internacional: viajará a Madrid y luego a Barcelona, donde participará de encuentros vinculados al Movimiento Global Progresista, invitado por el presidente español Pedro Sánchez. Entre la gestión provincial, el despliegue territorial y su proyección internacional, Axel Kicillof busca consolidarse como una de las principales figuras de la oposición con vistas a 2027.
