El bloque supuestamente oficialismo local avanzó con un reclamo formal al intendente y dejó expuesta la disputa interna dentro del peronismo del distrito.
La interna política en Morón sumó un nuevo capítulo. Concejales de Fuerza Patria presentaron un pedido de informes dirigido al intendente Lucas Ghi, en un movimiento que profundizó las diferencias dentro del oficialismo local y volvió a poner en primer plano la disputa de poder en el distrito.
La iniciativa surgió en el Concejo Deliberante y apuntó a obtener precisiones sobre decisiones recientes del Ejecutivo municipal. El planteo incluyó cuestionamientos concretos y buscó forzar una respuesta formal por parte del intendente. En el bloque sostuvieron que la solicitud respondió a la necesidad de “claridad” sobre la gestión.
El reclamo no pasó desapercibido. El pedido de informes expuso la falta de coordinación dentro del propio espacio gobernante, en un contexto donde las tensiones entre los distintos sectores del peronismo de Morón ya resultaban evidentes. La jugada legislativa marcó una toma de posición política y dejó al descubierto diferencias sobre el rumbo de la administración local.
Desde el entorno de Ghi evitaron escalar el conflicto en público, aunque el malestar quedó instalado. En el oficialismo reconocieron que el episodio sumó ruido en una etapa sensible, con el calendario electoral en el horizonte y la necesidad de ordenar la interna.
En Fuerza Patria, en tanto, defendieron la presentación y remarcaron que el Concejo tiene la obligación de ejercer control. Uno de los argumentos centrales del bloque fue que “es necesario contar con información precisa para evaluar las políticas públicas”. La frase sintetizó la postura del espacio y dejó en claro que el planteo no fue aislado.
El episodio reforzó la idea de un oficialismo fragmentado en Morón, con sectores que comenzaron a diferenciarse en el plano institucional. La disputa, que ya se expresó en otros ámbitos, ahora tuvo una traducción concreta en el ámbito legislativo.
En este escenario, el pedido de informes funcionó como una señal política. No solo interpeló al intendente. También dejó en evidencia que la unidad del espacio quedó condicionada por diferencias que todavía no encontraron un canal de resolución.
