La jornada terminó con una movilización que habló del «ajuste económico que profundiza la desigualdad social y de género«.
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9 marzo, 2026
Este lunes, a un día del Día Internacional de la Mujer, el colectivo feminista volvió a marchar a Plaza de Mayo. La jornada que culminó con la lectura de un documento, llevó el reclamo de miles de mujeres al Ejecutivo que desde su asunción recortó sistemáticamente cada programa vinculado a la ideología de género.
La movilización fue impulsada por el colectivo Ni Una Menos y contó con la participación de la CGT, las dos CTA —de los Trabajadores y Autónoma—, la agrupación feminista de izquierda Pan y Rosas y la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, entre otras organizaciones.
También estaban las mujeres abolicionistas con su lema: «Nuestros cuerpos no son mercancía». Y estaban las Madres de las Víctimas de Trata, con fotos de sus hijas desaparecidas. Y estaban las chicas de los centros de estudiantes de varios colegios, como Cerámica, el «Pelle», el Esnaola, el ILSE. Y columnas de la CTA, de la CGT, del MST, de Las Rojas.
La decisión de trasladar la marcha principal del domingo 8 de marzo al lunes 9 fue tomada por los organizadores para acompañar la jornada con un paro de actividades. Según señalaron, el objetivo fue visibilizar el rol de las mujeres en la economía y la sociedad, además de reforzar los reclamos históricos del movimiento.
Los reclamos del movimiento también se apoyan en distintas estadísticas sobre la situación de las mujeres en el país. Según el observatorio de la organización MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana), entre enero y febrero de este año se registró un femicidio cada 39 horas en la Argentina, lo que equivale a un promedio de 0,6 muertes por día.
La movilización culminó al atardecer en Plaza de Mayo, con la lectura de un extenso documento que habló de “unir las luchas para derrotar las reformas esclavistas de Milei, el FMI y sus cómplices”.
El texto también habló del «ajuste económico que profundiza la desigualdad social y de género«, del rechazo a la reforma laboral que «precariza el trabajo y debilita derechos sindicales», la defensa del sistema previsional y las jubilaciones, y la oposición a recortes en salud, educación y programas sociales.