La apertura de sesiones del Concejo Deliberante de San Isidro estuvo lejos de ser una ceremonia protocolar. El discurso del intendente Ramón Lanús fue interrumpido en varios tramos por grupos de militantes peronistas y vecinos que, desde las gradas, lanzaron cánticos y reproches acompañados por bombos.
“Traigan al gorila de Lanús para que vea que este pueblo no cambia de idea” y “Lanús basura, vos sos la dictadura” fueron algunas de las consignas que bajaron desde el sector militante, generando un clima de fuerte tensión en el recinto.
Las interrupciones obligaron al jefe comunal a frenar su exposición en distintas oportunidades. Algo similar a lo ocurrido días atrás con Javier Milei en la apertura del Senado, Lanús optó por dejar momentáneamente de lado la lectura del discurso preparado para responder de manera directa a quienes lo interpelaban.
“Los mismos que después se quejan de las formas del presidente”, lanzó en uno de los cruces, en referencia a las críticas opositoras al estilo confrontativo de Milei. La frase generó nuevas reacciones desde la militancia y elevó aún más el tono de la sesión.
En otro tramo, el intendente ironizó sobre los cánticos: “No hay una canción que hable de futuro”, señaló, y remató con una chicana futbolera: “No llegan a hacer un fútbol 10”, en alusión a la cantidad de manifestantes que lo interrumpían.
Pese al clima caldeado, Lanús continuó con su exposición, centrada en los ejes de seguridad y desarrollo urbano para 2026. Sin embargo, el cruce con los militantes marcó el pulso político de la jornada y dejó en evidencia que el recinto del Concejo ya se convirtió en un escenario de disputa de cara a este año.
La sesión cerró con aplausos cruzados y un oficialismo que respaldó al intendente, mientras que desde la oposición cuestionaron el tono de sus respuestas. Lo que debía ser un acto institucional terminó transformándose en una escena de alta tensión política.