El Gobierno nacional intensifica las negociaciones para conseguir los votos necesarios que permitan aprobar el próximo 11 de febrero la reforma laboral en el Senado. Mientras en el Congreso la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, mantiene conversaciones con sectores de la oposición y promete posibles cambios en el proyecto, el ministro del Interior, Diego Santilli, avanza con una estrategia paralela centrada en convencer a los gobernadores.
En ese marco, Santilli mantuvo un encuentro con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, quien dejó en claro su rechazo a la iniciativa y volvió a reclamar una deuda que la Nación mantiene con su provincia, estimada en 400 mil millones de pesos por el déficit previsional. El mandatario pampeano sostuvo que “habría que ampliar el debate” y cuestionó que ni los trabajadores, ni la CGT, ni las pymes hayan sido debidamente consultadas. Además, advirtió que la generación de empleo “no pasa por la modificación de una ley, sino por las relaciones laborales y la situación de la economía”.
Desde el entorno de Santilli solo difundieron una imagen del encuentro junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con un mensaje genérico sobre el diálogo respecto al paquete de reformas. Sin embargo, en la Casa Rosada admiten que el rechazo de Ziliotto era esperado y que sus legisladores no acompañarán la iniciativa.
Las dificultades no se limitan a La Pampa. Gobernadores de la oposición como Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego) también se mantienen críticos. Incluso mandatarios considerados dialoguistas, como Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), expresaron reparos sobre algunos puntos del proyecto, especialmente los que afectan la coparticipación, como la reducción del impuesto a las ganancias.
En este contexto, fue suspendida a último momento una reunión prevista para este miércoles en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde se esperaban definiciones conjuntas de los gobernadores. Las negociaciones, de todos modos, continúan abiertas en distintos frentes.
Pese a las tensiones, desde el círculo íntimo del presidente Javier Milei aseguran que no habrá modificaciones sustanciales al texto original y confían en que la ley será aprobada. Este miércoles a las 10 de la mañana, la mesa política libertaria se reunirá en Casa Rosada para analizar los pasos a seguir.
Mientras tanto, el Presidente mantiene una agenda paralela. El martes participó de un concierto de la Fanfarria “Alto Perú” del Regimiento de Granaderos a Caballo en el Patio de las Palmeras y el próximo sábado viajará a San Lorenzo, Santa Fe, para encabezar un acto por el aniversario del Combate de San Lorenzo. Además, tiene previsto un nuevo viaje a Estados Unidos, donde participará de una gala en Mar-A-Lago y luego de un evento denominado “Argentina Week” en Nueva York.
En paralelo a las negociaciones por la reforma, también llamó la atención la presencia en Casa Rosada de la diputada nacional Lorena Villaverde, en medio de la interna que atraviesa La Libertad Avanza en Río Negro. La legisladora se reunió en varias oportunidades con el asesor Eduardo “Lule” Menem, mientras desde su entorno intentaron minimizar el trasfondo político de la visita.
