La integrante de la línea fundadora de Madres de Plaza de Mayo y vecina de Castelar era la vicepresidenta de la Asociación Seré por la Memoria y la Vida. En los últimos años brindaba charlas en escuelas sobre derechos humanos. Será velada a partir de las 20 horas en la Casa de la Memoria.
Delicia Córdoba de Mopardo, Madre de Plaza de Mayo -línea fundadora - y vicepresidenta de la Asociación Seré por la Memoria y la Vida, falleció hoy en Morón, a los 92 años. Sus restos serán velados a partir de las 20 horas, en la Casa de la Memoria y la Vida.
El intendente Lucas Ghi expresó sus condolencias y manifestó, “es un día muy triste para todos los moronenses que vimos desde siempre en Delicia un ejemplo de lucha, de coraje y fortaleza inigualables”. Además, destacó que “su figura permanecerá por siempre entre nosotros y su tarea será un importante legado para las generaciones venideras”.
Esta incansable militante de los derechos humanos había nacido en Catamarca y vivía en Castelar desde 1949. Su lucha comenzó en 1976, año en el que sus dos hijos fueron secuestrados por grupos militares armados. Su hija, Selva del Carmen Mopardo, tenía 26 años al momento de la desaparición, mientras que Alfredo Mopardo, contaba con 23. Este último se encontraba junto a su esposa María Alicia Morcillo, también de 23 años, y a su hermano Pablo Jorge Morcillo.
Desde 2007, Delicia se había desempeñado como vicepresidenta de la Asociación Seré por la Memoria y la Vida, elegida por el voto unánime de sus compañeros de lucha. Había sido integrante de ésta desde su fundación, en el año 2000. Hace algunos años dedicaba gran parte de su tiempo a brindar charlas a niños y jóvenes en instituciones educativas de la zona oeste y, por sobre todas las cosas, a mantener viva la lucha por la búsqueda de la verdad y la justicia. “La experiencia de contarles nuestra historia es maravillosa. En muchos casos me emociono hasta las lágrimas, y ellos conmigo”, con estas palabras contaba ella cómo vivía esos momentos con los chicos.
Desde el año pasado, una calle de Castelar lleva su nombre en reemplazo de Ataliva Roca. Además, había sido nombrada ciudadana ilustre de Morón en 2005, reconocimiento que se le adjudicó por su búsqueda permanente de verdad, memoria y justicia.
