Con la próxima oficialización de la convocatoria, la Casa Rosada intensifica los contactos con gobernadores y legisladores para la sanción de los proyectos. Los tiempos legislativos y las prioridades.
Mientras el cierre del año legislativo empieza a recalentar la actividad en el Congreso, el Gobierno avanza en paralelo con los últimos ajustes del paquete de reformas que pretende activar durante las sesiones extraordinarias. En la antesala del 10 de diciembre, la administración de Javier Milei llega con el terreno prácticamente allanado para impulsar el Presupuesto 2026, que sería el primero de su gestión. El decreto con la convocatoria quedará firmado este viernes y se publicará en el Boletín Oficial el martes 9 de diciembre.
En este contexto, los operadores del Poder Ejecutivo aceleran el diálogo con legisladores y mandatarios provinciales con el objetivo de sumar respaldos que permitan aprobar no solo la Ley de Leyes, sino también la reforma laboral, la tributaria y los cambios previstos al Código Penal para el verano. La estrategia es conducida por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien coordina la táctica política y retomará reuniones clave la semana próxima.
Una fuente de peso del oficialismo explicó: “El Presupuesto siempre es más sencillo de aprobar. Muchos sectores van a tener que mostrarse abiertamente en contra de la reforma laboral por necesidad, en un gesto interno a los sectores que representan”. Aunque no lo mencionó directamente, la referencia apunta a la Confederación General del Trabajo (CGT), que en los últimos días reiteró sus críticas a los puntos que integran la llamada “modernización” laboral.
Con la prórroga legislativa a la vuelta de la esquina, el borrador del proyecto ya circula. Está bajo revisión en los despachos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni; del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y de la senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich. También lo siguen de cerca los integrantes de la mesa técnica encabezada por los ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger, junto con los secretarios María Ibarzábal, Carlos Guberman y Julio Cordero; el asesor presidencial Santiago Caputo y el titular de ARCA, Juan Pazo.
En cambio, los miembros del Consejo de Mayo y varios gobernadores que intercambiaron apoyos por compromisos presupuestarios no estaban al tanto de la letra chica hasta el jueves pasado. “Nos mandaron los detalles de la reforma, pero no tenemos ni idea del formato con el que presentaremos el 9 de diciembre el paquete de proyectos que tratamos en el Consejo”, reveló uno de sus integrantes.
Otra voz del oficialismo detalló que el plan para diciembre, entre el 10 y el 31, prioriza la aprobación del cálculo de recursos para 2026 y la llamada Ley de Glaciares, que es reclamada por los gobernadores interesados en ampliar las zonas con habilitación para explotaciones.
El debate presupuestario incluirá además el proyecto sobre presunción de inocencia fiscal, que apunta a modificaciones en el régimen general y a blindar la normativa simplificada del Impuesto a las Ganancias. El plan oficial contempla subir el umbral del fraude fiscal, acortar plazos de prescripción y crear una declaración jurada específica de Ganancias, entre otros cambios.
La reforma de “modernización” laboral es otro eje central para el Gobierno. El objetivo inmediato es lograr la media sanción en el Senado en diciembre, dado que el tratamiento en Diputados quedará para el segundo tramo de extraordinarias, previsto entre fines de enero y febrero. Para ese momento también se espera el avance de la reforma tributaria y de la actualización del Código Penal, que se encuentra en los últimos retoques. Sobre este punto, algunas voces del Gabinete admiten que demandará “mucho tiempo” y que “puede incluso que se termine tratando en el período ordinario porque va a llevar meses”.
Con ese panorama, el oficialismo apura la configuración de las comisiones clave —Presupuesto y Hacienda, Asuntos Constitucionales y Legislación Penal— para destrabar el recorrido legislativo. En paralelo, Martín Menem, quien logró que La Libertad Avanza se quede con la primera minoría de Diputados con un bloque de 95 integrantes, y Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, intensifican los contactos en busca de nuevos aliados.
La exministra se mostró confiada con la nueva correlación de fuerzas tras el ingreso de los electos libertarios del 26 de octubre. En declaraciones radiales afirmó: “Las cosas ahora van a cambiar porque somos una mayoría importante en la Cámara y vamos a lograr sacar todas las leyes que el Ejecutivo está mandando. Tenemos que sacar la reforma laboral y el Presupuesto, eso es lo que nos importa”. Y añadió: “Ya estamos hablando con todos. Hoy no es fácil conseguir trabajo en la Argentina. Tenemos que volver a esa realidad. No lo vamos a hacer de un día para otro, pero sí con una ley que cambie las condiciones laborales actuales”.
A pocas cuadras, en Balcarce 50, Manuel Adorni y el ministro del Interior, Diego Santilli, desarrollan una tarea complementaria: asegurar votos mediante el intercambio de soluciones para conflictos provinciales. Tras reunirse con 17 de los 20 gobernadores aliados, ultiman detalles para completar el cuadro antes del 10 de diciembre.
Este viernes a las 9.30 recibirán al pampeano Sergio Ziliotto y avanzarán en definiciones con Claudio Poggi (San Luis) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe). Luego evaluarán si incorporan también a los cuatro mandatarios peronistas: Axel Kicillof, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán y Gustavo Melella.
