La investigación que sacudió a la Agencia Nacional de Discapacidad dejó de ser un expediente administrativo para convertirse en un caso político de alto voltaje. En el centro aparece Miguel Ángel Calvete, un empresario sin cargo oficial que manejó el circuito de pagos y contrataciones como si fuera el director real del organismo.
La investigación que sacudió a la Agencia Nacional de Discapacidad dejó de ser un expediente administrativo para convertirse en un caso político de alto voltaje. En el centro aparece Miguel Ángel Calvete, un empresario sin cargo oficial que manejó el circuito de pagos y contrataciones como si fuera el director real del organismo. La fiscalía lo definió como un “operador para-estatal” que funcionó como nexo entre un puñado de droguerías y funcionarios que respondían a Diego Spagnuolo, íntimo de los Milei.
Los investigadores reconstruyeron la estructura a partir de cuadernos manuscritos, chats y documentos incautados en los allanamientos del 9 de octubre. En esas carpetas aparecieron anotaciones sobre montos, retornos, contactos internos y externos, y hasta referencias directas al círculo presidencial. Calvete debía declarar esta semana, aunque ya anticipó que no hablará.
Un operador que daba órdenes y decidía pagos
Los peritajes de la DATIP confirmaron que Calvete manejó la agenda diaria de funcionarios de la ANDIS. Sus chats con Daniel María Garbellini, director nacional de Acceso a los Servicios de Salud, mostraron instrucciones explícitas para acelerar transferencias, frenar expedientes o exigir despidos. En un intercambio, Calvete escribió “Fijate PROFARMA”, y Garbellini respondió “La semana próxima, ya está programada 1621 M”. El operador insistió con otra orden sobre Indecomm y envió un sticker en alusión a Pablo Atchabahian, otro intermediario sin cargo.
La relación de poder fue tan evidente que la fiscalía consideró que Calvete actuó como jefe de facto de dos direcciones clave del organismo.
La pata política: Spagnuolo y el interés por llegar a Karina Milei
Los chats revelaron que Calvete y su entorno seguían de cerca los movimientos del Gobierno nacional. En enero de 2024, Mariano Caballi, integrante del grupo donde coordinaban sus operaciones, aseguró que “la agencia la va a manejar Diego Spagnuolo, el abogado de Milei”, y que para consolidar el control debían “llegar a Karina Milei”. Ese mensaje fue interpretado por la fiscalía como una referencia directa a la conducción política del organismo.
Spagnuolo asumió la dirección ejecutiva en diciembre de 2023 y mantuvo contacto frecuente con el operador. En los cuadernos, Calvete lo identificó como “pelado”. Según los investigadores, le entregó dinero en efectivo a través de la pareja de Spagnuolo, Guadalupe Muñoz.
El sistema de pagos y retornos
Los manuscritos mostraron un circuito con costos reales, precios inflados y distribución de “diferencias”. En una hoja aparecieron firmas como Artrobone, Expo Trauma, MED-EL y Profarma con porcentajes del 70%, 30% y 1,7%, que la fiscalía interpretó como comisiones irregulares.
La hija del empresario, Ornella Calvete, funcionaria del Ministerio de Economía, quedó también bajo análisis. En un chat, Calvete afirmó: “Con el 3% para KM está perfecto”. Para los investigadores, esa sigla remitiría a un retorno por negocios vinculados a la ANDIS.
En los papeles, Calvete distinguió columnas con “costos”, “diferencias” y “dos tercios”. El fiscal Franco Picardi afirmó que esas planillas registraban montos relacionados con prestaciones PACBI y la distribución de las ganancias ilegales obtenidas por encima de los valores reales.
Funcionarios que respondían a su estructura
Dos nombres se repitieron en los chats: Lorena Di Giorno y Eduardo Nelio “Pino” González. Ambos trabajaban dentro del organismo y, según la fiscalía, seguían órdenes directas de Calvete. Di Giorno manipuló el sistema de compras y gestionó pagos mientras facturó millones a empresas vinculadas al operador. González fue designado director en junio de 2025, aunque ya actuaba como parte de la red al menos un año antes.
En sus intercambios, Calvete y González se refirieron a Spagnuolo como “el boludo del pelado” y coordinaron encuentros fuera del organismo para evitar controles.
Rutas del dinero y vínculos empresariales
La investigación detectó que parte de los fondos circuló a través de Alan Pocoví, quien invirtió dinero en criptomonedas mediante la plataforma NEBLOCKCHAIN. También aparecieron transferencias a Sergio Mastropietro, relacionado con empresas de vuelos privados.
En los cuadernos apareció una referencia al empresario Fred Machado —extraditado a Estados Unidos— y al exmarido de la diputada electa Karen Reichardt. Los investigadores buscan determinar si esa conexión tuvo incidencia en el circuito de coimas.
El quiebre de la red
Los allanamientos del 9 de octubre terminaron con teléfonos, cuadernos y casi 700.000 dólares incautados en la vivienda de Ornella Calvete. El operador quedó detenido y se negó a declarar. Picardi lo acusó de asociación ilícita, cohecho, fraude y lavado.
La investigación apunta ahora a determinar hasta dónde llegaba su influencia y qué nivel de responsabilidad tuvieron los funcionarios designados por el Gobierno nacional. La fiscalía sostiene que la trama no se limitó a la conducción de la ANDIS y que podría implicar a personas del entorno presidencial.
