La reciente medida cautelar dictada por el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N°2 de San Isidro, que ordena suspender nuevas viabilidades y permisos de obra para edificaciones en altura en Tigre, volvió a poner en el centro del debate la necesidad de un ordenamiento urbano, un tema que ya era discutido puertas adentro del Concejo Deliberante.
Antes de la intervención judicial y mucho antes del decreto municipal de emergencia parcial, el único bloque que presentó un proyecto integral para frenar el deterioro urbano y ordenar el crecimiento del distrito fue La Libertad Avanza, presidido por el concejal Juan José Cervetto, que lo presentó el 30 de junio
El expediente judicial destaca que Tigre enfrenta un crecimiento edilicio acelerado sin estudios integrales de impacto ambiental, movilidad y capacidad de infraestructura, y que el Código de Zonificación, de casi 30 años, está fragmentado y desactualizado.
La sentencia también señala que el propio municipio reconoció la necesidad de actualizar alturas máximas, unificar criterios urbanísticos y abrir instancias de participación ciudadana. Mientras la Justicia actúa para evitar que el desorden avance, el proyecto de ordenanza de emergencia urbanística presentado por La Libertad Avanza, segun señalan desde el sector libertario permanece paralizado en comisión.
La propuesta de La Libertad Avanza
El proyecto impulsado por LLA buscaba:
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Declarar emergencia urbanística por seis meses.
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Suspender temporalmente nuevas autorizaciones para obras medianas y grandes.
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Exigir al Departamento Ejecutivo la actualización del Código de Zonificación con participación vecinal real.
Esta iniciativa surgió tras reuniones de los concejales Juan José Cervetto y Diego Avancini con vecinos de La Bota, General Pacheco y Rincón de Milberg, quienes alertaban sobre tránsito saturado, presión sobre servicios públicos, pérdida de identidad barrial y saturación edilicia. La propuesta fue elaborada con un enfoque técnico y social sistematizado, anticipándose a la crisis que hoy motiva la intervención judicial.
Tanto la medida cautelar como el decreto municipal coinciden en la necesidad de frenar el avance constructivo descontrolado hasta contar con nueva normativa. Desde La Libertad Avanza destacan que su proyecto proponía un marco integral, con:
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Una suspensión temporal que buscaba proteger a los vecinos sin frenar la economía local.
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Un proceso claro de previsibilidad normativa, que permitiera a ciudadanos y desarrolladores planificar sus proyectos.
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Cobertura de obras que generan saturación real en los barrios, frente a la excepción de algunos proyectos ya aprobados que incluyó el decreto municipal.
Si bien estos puntos reflejan la visión de LLA, representan un enfoque más anticipatorio y planificado, en contraste con las medidas que, por su carácter judicial o administrativo, actúan de manera reactiva.
Llamado a la planificación y la participación
Desde la perspectiva de LLA, este episodio debería servir como punto de inflexión para el ordenamiento urbano. Según el concejal Juan José Cervetto:
“El urbanismo no puede manejarse solo con decretos, ni con medidas coyunturales o improvisación política. El ordenamiento territorial requiere planificación, participación ciudadana y un rol central del Concejo Deliberante”.
El bloque destaca que el desarrollo urbano sostenible requiere reglas claras, estabilidad normativa y un enfoque que priorice la calidad de vida de los vecinos, más allá de la coyuntura política.
