La ministra de Seguridad apunta a los legisladores de Convicción Federal en el norte del país.
Patricia Bullrich busca capitalizar la división dentro del peronismo tras la reciente derrota electoral para acercar a la Casa Rosada a cuatro senadores del norte integrados en Convicción Federal. Según fuentes cercanas, la ministra confía en obtener su apoyo en ciertas leyes clave.
Los senadores en cuestión son Andrada (Catamarca), Salino (La Rioja), Rejal (San Luis) y Moisés (Jujuy). Todos ellos compartieron la semana pasada una cena en la que discutieron la estrategia de Bullrich, mostrando nerviosismo e incredulidad ante la movida.
La interna del peronismo genera alarma. José Mayans, jefe del bloque, enfrenta desafíos tanto por la presión de los gobernadores como por la posibilidad de que Gerardo Zamora, gobernador santiagueño y senador electo por el Frente Cívico, arme su propio bloque junto a Elia Esther del Carmen Moreno. La situación podría derivar en una escisión más grave que la de Convicción Federal.
La incorporación de la salteña Flavia Royón también es incierta y dependería del gobernador Gustavo Sáenz, quien ya se reunió con el ministro del Interior, Diego Santilli. Su eventual adhesión podría modificar aún más el equilibrio dentro del Senado, convirtiéndose en una pieza clave en la fragmentación peronista.
Hasta ahora, la tensión continúa y el bloque de Mayans enfrenta la amenaza de perder cohesión, en lo que podría ser la crisis más profunda del peronismo en el Senado desde 1983.
