El Gobierno nacional inició una estrategia silenciosa para extender su poder territorial. Tras el triunfo en 15 de las 24 jurisdicciones en las legislativas, el oficialismo proyecta tener candidatos a gobernador en al menos nueve provincias dentro de dos años.
El acercamiento reciente de Javier Milei con los gobernadores no frenó el diseño político que impulsa su hermana Karina desde la Secretaría General de la Presidencia. En su entorno aseguran que “en los distritos grandes vamos a tener” aspirantes propios. Las dos principales figuras en carrera son Patricia Bullrich y Diego Santilli, apuntados para competir por la ciudad y la provincia de Buenos Aires, respectivamente.
Bullrich no disimuló su interés por volver a disputar poder. “Estoy con un ojo en el Senado y otro en el Ministerio de Seguridad”, dijo días atrás ante sus allegados. La ministra, que promovió el pase de varios diputados de su sector al bloque libertario, busca consolidar su espacio dentro del oficialismo y, al mismo tiempo, debilitar al macrismo porteño. Desde el entorno presidencial, sin embargo, aclaran: “Puede ser jefa de gobierno, pero también vicepresidenta”.
En el tablero bonaerense, Santilli es el nombre más fuerte del espacio violeta. Su buena sintonía con el Presidente y su perfil moderado lo colocaron como uno de los dirigentes con más proyección. De todos modos, su equipo prefiere mantener la cautela. “En 2021 también quedamos posicionados, y después perdimos la interna [de Pro]”, recordó uno de sus colaboradores.
El plan libertario no se limita al Área Metropolitana. En Santa Fe y Córdoba, donde La Libertad Avanza dio sorpresas electorales, la Casa Rosada prepara nuevos liderazgos. Agustín Pellegrini y Gonzalo Roca, ganadores en las últimas elecciones, seguirán bajo la conducción de Romina Diez y Gabriel Bornoroni, quienes podrían ser las cartas oficiales para disputar las gobernaciones. Desde el armado nacional lo explican sin rodeos: “Los dos que ganaron son desconocidos. Ahí ganó Milei ciento por ciento. Los candidatos, cuando llegue el momento, podrían ser Romina y Bornoroni”.
En Mendoza, el ministro de Defensa y diputado electo Luis Petri se posicionó para competir dentro de dos años. Pero el gobernador radical Alfredo Cornejo no planea ceder terreno y ya observa los movimientos de su exsocio político. La disputa provincial promete tensión cuando se acerque el cierre de listas.
Otro foco de interés aparece en Salta, donde la diputada María Emilia Orozco derrotó a los candidatos del gobernador Gustavo Sáenz y dejó fuera del Senado al exmandatario Juan Manuel Urtubey. En la Casa Rosada aseguran que Orozco podría encabezar una fórmula, aunque reconocen que “lo van a arreglar con [Alfredo] Olmedo”, el empresario y exdiputado que mantiene el control político del espacio.
Más atrás en la grilla aparecen tres nombres que también sorprendieron al oficialismo: Diego Hartfield en Misiones, Alfredo “Alfi” González en Jujuy y Miguel Rodríguez en Tierra del Fuego. Los tres derrotaron a estructuras políticas locales de larga trayectoria y ganaron espacio dentro del esquema libertario.
En paralelo, algunos dirigentes nacionales mencionan al economista Adrián Ravier, quien perdió por escaso margen en La Pampa, como posible incorporación a la estrategia federal.
Sin embargo, el plan enfrenta desafíos. La Casa Rosada depende de la negociación con los mandatarios provinciales para aprobar las reformas estructurales que impulsa Milei. En el oficialismo reconocen que “no sabemos cómo van a terminar las negociaciones con los gobernadores, falta mucho”.
Además, varios gobernadores podrían desdoblar las elecciones de sus distritos respecto de las nacionales, lo que complicaría la estrategia libertaria. En esos casos, el Gobierno analiza apoyar a los mandatarios actuales, como ocurrió en Chaco, Entre Ríos y San Luis, donde no hay referentes propios con peso político.
Pese a las incógnitas, el objetivo está trazado: Milei y Karina Milei quieren consolidar poder territorial y disputar la conducción política en las provincias más grandes del país en 2027.
