El macrismo bajó a cerca de mil fiscales que tiene en el partido más populoso del distrito.
A pocos días de las elecciones legislativas, el partido PRO decidió suspender por completo su participación en la fiscalización del distrito más poblado de la provincia de Buenos Aires: La Matanza.
Según fuentes del PRO en ese distrito, el partido dio de baja la asignación de mil fiscales que tenía prevista para el domingo. La medida responde —afirman— a “manejos poco transparentes” de los fondos destinados a la fiscalización por parte de La Libertad Avanza (LLA).
El conflicto tiene su eje en la coordinación del operativo electoral en el distrito, donde el PRO apunta directamente contra Luis “El Negro” Ontiveros, diputado provincial electo por LLA y responsable del armado local en La Matanza. Según el PRO, Ontiveros intentó reducir la cantidad de fiscales con el objetivo de quedarse con parte del dinero destinado a ese fin.
Desde el PRO aseguran que la tensión venía acumulándose desde las elecciones provinciales del 7 de septiembre, donde —según su versión— hubo graves deficiencias en el control de votos, centros sin fiscales y una “falta total de transparencia” en el uso de los recursos.
Por su parte, La Libertad Avanza niega las acusaciones y las considera “una operación política”.
Esta ruptura entre los espacios se da en un momento clave: La Matanza es considerada una plaza estratégica para la contienda electoral en la provincia de Buenos Aires. El diputado nacional Alejandro Finocchiaro, referente del PRO en el distrito, busca renovar su banca dentro de la lista compartida entre su espacio y LLA. La decisión de retirarse de la fiscalización podría afectar el desempeño de la alianza en ese territorio.
El PRO había ofrecido voluntarios de su estructura militante para reforzar el control de mesas, pero desde LLA rechazaron la propuesta y decidieron manejar la fiscalización en solitario.
Con esta situación, en el PRO persisten las dudas sobre cómo se garantizará un “resultado limpio” en La Matanza sin un control compartido en las mesas electorales: “sin fiscales no hay forma de asegurar un resultado limpio”, advierten.
