Hombre de leyes, representó a uno de los fondos buitres que arremetió contra Argentina por la estatización de Aerolíneas Argentinas y fundó un centro para defender víctimas del terrorismo junto a Villarruel.
El próximo 26 de octubre, la Ciudad de Buenos Aires votará a sus representantes para renovar 13 de las 26 bancas que tiene en el Congreso de la Nación, además renovará a 3 senadores. En este contexto, La Libertad Avanza que busca engrosar sus filas en el Congreso puso a Alejandro Fargosi como primer candidato a diputado.
Alejandro Fargosi es un abogado, vinculado en el pasado a la vicepresidenta de la nación, Victoria Villarruel ya que ambos son crearon el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTYV), Esta asociación estaba vinculada con la Asociación Unidad Argentina (Aunar), creada por Fernando Exequiel Verplaetsen, jefe de inteligencia de Campo de Mayo durante la dictadura.
Dentro de su polémico currículum, el estudio jurídico de Diego y Alejandro Fargosi representó al grupo Marsans en el juicio ante el CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones), el tribunal arbitral del Banco Mundial. Este proceso culminó en 2017 con un fallo que condenó a la Argentina a pagar US$ 320,7 millones por la estatización de Aerolíneas en 2008
A lo largo de toda su trayectoria política, Fargosi estuvo ligado a la UCR, al PRO, y fue parte del partido conservador evangélico “Valores para mi País” de Cynthia Hotton.
A pesar de los casos mencionados, en una reciente entrevista Fargosi reveló que lo «escanearon» antes de pedirle su candidatura. Consultado sobre si los representantes del Gobierno le consultaron si tenía algún problema anterior o algún traspié, el candidato aseguró: “Casi que fue al revés, cuando ofrecí hacerlo me dijeron: ‘No se preocupe que ya lo escaneamos’. Y dije: ‘Bueno, pero sepan tal y cual cosa. Yo he sido abogado de tales personas’. Porque uno tiene una historia en la vida y puede ser aprovechada con buena y mala fe. Yo lo puse a disposición y lo informé. Después está la parte de la mala fe, lo que se llama ‘opereta’, que es inventar cosas que no pasaron».
