Tras la decisión del Gobierno de rechazar la ley de financiamiento universitario y frenar la declaración de emergencia para las residencias pediátricas, la oposición en la Cámara de Diputados se alista para convocar una sesión especial la próxima semana. Será la primera embestida luego de la dura derrota que sufrió el oficialismo en las elecciones bonaerenses del último domingo.
Con los médicos residentes del Hospital Garrahan y los docentes universitarios movilizados en las calles, los bloques opositores perciben un escenario similar al que se generó días atrás, cuando el Congreso rechazó el veto a la ley de discapacidad, hecho que significó un fuerte revés político para la administración libertaria. La estrategia apunta a capitalizar la fragilidad del oficialismo para exponer su falta de sensibilidad social y sumar presión sobre los legisladores que aún no definen su postura.
Mañana, los principales referentes de la oposición terminarán de delinear la convocatoria. El temario, según trascendió, sería más amplio que el de la insistencia sobre el financiamiento universitario. “Lo más probable es que se pida una sesión para el miércoles 17. Vamos a aprovechar estos temas de alta sensibilidad para garantizarnos el quórum. Si el Gobierno también decide vetar la ley sobre el Fondo de ATN es probable que la incluyamos”, señalaron desde la oposición.
Las críticas contra el Poder Ejecutivo por haber vetado la ley universitaria ya comenzaron a intensificarse, anticipando un escenario complejo para el oficialismo a la hora de defender esa decisión en el recinto.
En el Senado, el proyecto obtuvo un respaldo contundente: 58 votos a favor, 10 en contra y 3 abstenciones. En la Cámara baja, la oposición estuvo a tan solo un voto de conseguir los dos tercios necesarios. Con 239 diputados presentes, la iniciativa fue aprobada con 158 votos positivos, 75 negativos y 8 abstenciones.
Más allá de los números, la votación dejó expuesto el armado político detrás del proyecto. Además de los bloques opositores más firmes –Unión por la Patria, Democracia para Siempre, Encuentro Federal, la Coalición Cívica y la izquierda– se sumaron numerosos legisladores de la UCR y representantes alineados con distintos gobernadores que defendieron la importancia de las universidades en sus distritos.
Tres diputados del PRO también acompañaron la iniciativa, mientras que otros tres se abstuvieron. Lo mismo hicieron Ricardo López Murphy y Francisco Morchio, alineado con el gobernador Rogelio Frigerio, quien selló un entendimiento electoral con los libertarios en Entre Ríos. Por su parte, el mendocino Alfredo Cornejo, otro mandatario que mantiene acuerdos con el oficialismo, optó por ordenar a sus legisladores que no asistieran a la votación. El tema, claramente, incomoda a los gobernadores aliados.
La ley establece un refuerzo presupuestario destinado al funcionamiento de las universidades, incrementos salariales para docentes y no docentes, actualizaciones automáticas de las becas estudiantiles y ajustes periódicos conforme al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Según cálculos de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el impacto fiscal sería del 0,23% del PBI, aunque aclaró que hay factores difíciles de cuantificar, como el aumento en la cantidad de beneficiarios de becas o una partida no especificada para regularizar ingresos de investigadores.
En paralelo, había expectativa respecto de la ley que declaraba la emergencia en las residencias pediátricas, impulsada a partir de la crisis del Hospital Garrahan. Finalmente, el Gobierno la vetó en la noche del miércoles. La norma preveía declarar por un año la emergencia en la atención pediátrica, habilitando reasignación de fondos y uso de reservas, contemplando aumentos salariales para el personal de salud y eximiendo del Impuesto a las Ganancias a determinados componentes de sus haberes.
