A dos semanas del final de la campaña, el oficialismo apuesta a reforzar su presencia en el territorio bonaerense.
El peronismo de la provincia de Buenos Aires concentra su energía en el distrito más importante del país de cara al 7 de septiembre. A diferencia de los comicios nacionales del 26 de octubre, por la distancia en el tiempo, las candidaturas seccionales y locales se volvieron la prioridad, aunque ambas campañas corren en paralelo.
El ex ministro de Defensa, Jorge Taiana, primer candidato a diputado nacional por Fuerza Patria en la provincia, se convirtió en uno de los referentes. Taiana combinó una campaña mediática con recorridas junto a los candidatos que responden a la gobernación, buscando proyectar una imagen de unidad.
A pesar de que todos los sectores del peronismo apuntan sus críticas a Javier Milei y sus políticas, la campaña se desarrolla de manera heterogénea. No hay actos centrales ni lanzamientos conjuntos. El gobernador, Axel Kicillof es quien mayor visibilidad tiene, recorriendo municipios casi a diario e inaugurando obras que contrastan con el ideario libertario. En los próximos días planea compartir escenario con Taiana, Juan Grabois y Sergio Palazzo.
Cada sección electoral vive su propia batalla. En la Primera, Gabriel Katopodis tiene un duelo mano a mano con Diego Valenzuela. En la Segunda, Diego Nanni intenta aprovechar la división de la oposición entre el espacio libertario y el proyecto Hechos de los hermanos Passaglia.
La Tercera es considerada el bastión más sólido del oficialismo provincial, donde esperan ganar por más de diez puntos. Allí reapareció Verónica Magario tras un largo silencio, mientras Mayra Mendoza y Facundo Tignanelli recorren juntos la región. En la Cuarta, Diego Videla y Valeria Arata intentan dar pelea, aunque con un escenario complicado frente a Pablo Petrecca y Guillermo Britos.
Las dificultades del peronismo para imponerse aparecen en la Quinta, Sexta y Séptima Sección, donde los libertarios y sus aliados del PRO aparecen mejor posicionados. En la zona costera, Guillermo Montenegro pisa fuerte en Mar del Plata, mientras que en Bahía Blanca y el interior bonaerense las encuestas son poco favorables para el peronismo. En la Octava, en cambio, los sondeos muestran un empate técnico que mantiene las expectativas vivas en La Plata, comandada por Julio Alak.
En el oficialismo repiten una frase que se volvió consigna de campaña: «Sin septiembre, no hay octubre«. Dividido, pero aún con margen para reagruparse, el peronismo buscará en estas dos semanas decisivas convencer a los bonaerenses de acompañar en las urnas.
