Luego de un brote de fallecimientos por infecciones hospitalarias, el senador de la Nación de la Ciudad de Buenos Aires, Samuel Cabanchik, recuerda su proyecto de ley para vigilar y controlar a los establecimientos de salud públicos y privados de todo el país.
La noticia del fallecimiento de tres bebes en el Hospital Piñero, y la denuncia del ex Director del Hospital Argerich, Donato Spaccavento, señalando que “34 personas murieron durante el último año y medio en ese nosocomio a raíz de infecciones hospitalarias”, volvieron a poner de manifiesto el déficit que tiene la ciudad de Buenos Aires en torno a un tema extremadamente delicado. Un escenario que casi con seguridad se repite en otros establecimientos hospitalarios de nuestro país.
Buscando darle una solución integral a este flagelo, en la Cámara Alta, el senador de la Nación Samuel Cabanchik (PROBAFE), presentó hace dos años un Proyecto de Ley que tiene por objeto la vigilancia, el control y la prevención de las enfermedades hospitalarias en todos los establecimientos públicos y privados del país mediante la creación de un Programa Nacional.
Esta iniciativa fue girada oportunamente para su tratamiento a las Comisiones de Salud y Deporte, Justicia y Asuntos Penales, y Presupuesto y Hacienda. En el presente, hay un dictamen elaborado, en el que acompañan con su firma al Dr. Cabanchik, las senadoras Blanca María Monllau, Beatriz Rojkes de Alperovich, Elida Vigo y Elena Corregido.
El legislador porteño manifiesta en los fundamentos de su Proyecto de Ley que “un hospital que enferma implica, además de un absurdo y una contradicción, un dilema ético que se expresa en la violación de los derechos del paciente al vulnerar su confianza a punto tal que hemos tenido que lamentar varias muertes, como las de los tres bebes ocurridas en días pasados”.
