Ante la prisión de Cristina y la ausencia de Massa, el Gobernador acompaña a sus candidatos todos los días. Pensando en la importancia de esta elección para su imagen de cara al 2027 (los dos principales candidatos son de su ala), se pone la campaña al hombro.
Desdoblar la elección bonaerense fue la decisión más audaz de Axel Kicillof como mensaje para la interna del peronismo, que en ese entonces estaba en una etapa de casi no-retorno con Cristina Fernández de Kirchner.
Tras muchos episodios, el Gobernador tuvo un conflictivo cierre de listas con el cristinismo y el massismo, que derivo en que la Primera y la Tercera Sección (las dos más grandes y mediáticas) arrojen a candidatos de su espacio político. Gabriel Katopodis y Verónica Magario, respectivamente.
Si bien se ha hablado mucho de estas candidaturas que parecen ser ambas testimoniales (principalmente la de la Vicegobernadora), el verdadero candidato testimonial está siendo el propio Kicillof.
Esto se debe a que ni bien cerradas las listas el mandatario bonaerense se dedicó a recorrer junto a sus candidatos (principalmente Katopodis y Magario) las secciones. Berazategui, Almirante Brown, Marcos Paz, fueron algunos de los municipios recorridos.
Sin embargo, también se dedicó a tutelar a los candidatos de otros espacios. En la quinta, mucho se ha hablado de si Kicillof apoya a la candidata de Fuerza Patria, Fernanda Raverta, o al vecinalista Gustavo Pulti, que rompió para cortarse solo.

Este lunes, el Gobernador arribó a Miramar para caminar junto a Raverta para calmar tensiones, si bien, en el fondo, sabemos que su apoyo es para Pulti. Esta afirmación se confirma al ver que incluso en el Instagram de Movimiento Derecho Al Futuro se comparte la lista de Pulti pidiendo apoyarla.
Más allá de esta contradicción discursiva, el Gobernador sabe que Fuerza Patria debe ganar la elección bonaerense. Él, por desdoblar y por ser la única figura de peso activa (Massa en las sombras y Cristina presa), es el principal interesado en una victoria.
Por eso la recorrida con Raverta y unas semanas, según se anticipa en su agenda, de puras recorridas e inauguraciones de gestión con candidatos en distintos puntos de la Provincia, como si fuera una elección a Gobernador.
Sin Massa ni Cristina disponibles para ser padrinos, Kicillof se estrena como la figura más importante del peronismo en cancha en esta elección. Si le va bien, es un gol propio de cara al 2027.
