Este episodio reaviva las fricciones entre el Gobierno de Javier Milei y el entramado dirigencial del fútbol argentino por las SAD
El regreso del público visitante a los estadios del fútbol argentino desató un inesperado enfrentamiento entre Pablo Toviggino, tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), y el jefe de Gabinete nacional, Guillermo Francos, que derivó en un cruce de insultos, chicanas y amenazas veladas.
El conflicto se inició luego de que Francos cuestionara públicamente la medida promovida por la AFA, sugiriendo que detrás del retorno de los visitantes podría haber intereses políticos o personales. Toviggino respondió a través de su cuenta en X con una serie de mensajes que incluyeron insultos directos como “hombrecito de dientes amarillos” y una frase que fue interpretada como una amenaza: “Te deseo un MUY FELIZ Y TRISTE FINAL… PRONTO!!!”
La escalada verbal motivó una rápida reacción oficial: la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, envió una carta documento exigiendo una retractación pública. Desde el Gobierno calificaron el mensaje de Toviggino como “intimidatorio, agresivo y mafioso”, y advirtieron que sin disculpas no se permitirá el regreso de las hinchadas visitantes.

Francos respondió con ironía, desestimando los ataques: “¿Cuántos goles hizo?”, preguntó con tono burlón, sugiriendo que los logros del fútbol argentino no pertenecen a los dirigentes sino a los jugadores. También dejó entrever sospechas sobre la gestión de Toviggino con otra frase provocadora: “Me fijaría si tiene los dedos verdes, por lo que toca.”
Este episodio reaviva las fricciones entre el Gobierno de Javier Milei y el entramado dirigencial del fútbol argentino, en particular por la resistencia que genera en la AFA la posible transformación de los clubes en Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), una idea impulsada por sectores oficialistas.
