Walter Carusso, Pablo Cristani y Jorge Deantoni intentarán en la próxima elección llegar a la Cámara de diputados bonaerense. Cada cual responde a una línea distinta del radicalismo y juega sus fichas para acomodarse en el armado electoral del 2011.
El lanzamiento del Espacio Abierto encabezado por el intendente de San Isidro Gustavo Posse hace pocos días en el Centro Asturiano de Vicente López es visto por algunos radicales como la prenda de unidad en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, es sabido que el juego de las internas es una de las prácticas que más disfrutan los correligionarios.
La línea interna de Posse puede ser un pañuelo blanco para los distintos sectores, lo que permitiría elaborar por consenso una propuesta electoral en territorio bonaerense donde podrían confluir todos los espacios. Así, la discusión por la presidencial sería acotada al tridente de dirigentes ya conocidos.
En San Martín existen tres dirigentes de diversas características pero con un objetivo común. Desde lugares y con argumentos bien diferentes, Walter Carusso, Pablo Cristani y Jorge Deantoni pugnan por una candidatura a diputado provincial.
Para el possismo, Walter Carusso se ha convertido en uno de sus alfiles más importantes. Hace poco fue nombrado vicepresidente primero del radicalismo bonaerense y, junto a Cristani, trabajó en el armado de la lista de unidad en San Martín en la última interna. Este distrito fue uno de los pocos de toda la Provincia donde Santín le ganó al alfonsinista Bazze, hecho que finalmente ocurrió en toda la primera sección electoral.
Por otro lado, Jorge Deantoni, vicepresidente del Comité de distrito, ya pertenece al círculo íntimo de Ricardo Alfonsín. Participa en reuniones y encuentros. No se muestra reacio a participar de una interna y apoyará la candidatura a presidente del Diputado Nacional. Pero además reclamará que se le dé un espacio en la lista como referente de la Primera Sección.
Carusso cree, con fundamentos válidos, que la candidatura le corresponderá a él. De hecho ya ha sido sondeado al respecto. Cristani tiene malos recuerdos del año 1999, cuando por muy poco no pudo llegar a la Cámara baja bonaerense. Es un histórico referente de Leopoldo Moreau, quien tiene a su hija, Cecilia, sentada en una banca en La Plata y en busca, nada más ni nada menos, de una reelección. Seguramente será ella la que se quede con la simpatía del padre para recomendar algún candidato.
Por otro lado, algunos intentarán bajar -al menos por el momento– las acciones de Fernando González, actual titular del Comité de distrito de San Martín.
Héctor “Coco” Blanco, con el guiño del ivoskismo, habría convencido a Eduardo Zimmerman de salir a pintar las calles de San Martín con la leyenda del 2011 con la idea de poner nervioso a más de uno antes del fin de año
Pero volviendo a la diputación bonaerense, es difícil que entre los principales lugares se repitan candidatos pertenecientes al mismo distrito. Es así que, probablemente, entre Carusso, Cristani y Deantoni quizás salga uno sólo, si es que se imponen a dirigentes de otros sectores del conurbano. Algo los alienta: responden a diferentes líneas internas, lo que posibilita que puedan ser la prioridad de cada uno de sus sectores.
El último antecedente que se recuerda es cuando en el 89 el “tano” Dimicoli y el actual intendente Ricardo Ivoskus ingresaron a la Cámara de Senadores bonaerenses.

