Sin un liderazgo único ni figuras con poder absoluto, los principales sectores del peronismo bonaerense establecieron un mecanismo de tres pasos que regirá la presentación de listas de Fuerza Patria para las elecciones del 7 de septiembre.
Javier Milei decidió rechazar sin contemplaciones las tres leyes que el Senado aprobó por amplia mayoría. Ni la intervención de su amigo Luis Juez logró modificar esa postura. El legislador pronunció un discurso emotivo cuando acompañó la declaración de la emergencia en discapacidad.
El Presidente sostuvo la misma línea que anticipó durante su presentación en la Bolsa de Comercio. Allí prometió bloquear el aumento para los jubilados y la reforma previsional. En ese escenario, también arremetió contra Victoria Villarruel, a quien llamó “traidora”.
Guillermo Francos ratificó la decisión presidencial en declaraciones radiales. “El Gobierno va a vetar y tendrán que ir otra vez a las cámaras para su ratificación. Para ratificarlas, necesitan 2/3 de cada Cámara. Trataremos de explicar por qué no son viables esas 3 leyes y confiamos en poder convencer a los diputados, por lo menos a 1/3 de los diputados o de los senadores para que no la ratifiquen”, señaló el jefe de Gabinete en Radio Mitre.
Con este anuncio, el oficialismo reconoció la validez de la sesión que, un día antes, calificó como ilegítima. El propio Milei, Francos, Patricia Bullrich y Ezequiel Atauche sostuvieron que esa convocatoria no respetó los procedimientos. La militancia libertaria replicó ese argumento en redes sociales.
Bullrich insistió con esa versión cuando visitó Tres de Febrero junto al intendente Diego Valenzuela. “Ayer la Vicepresidenta tendría que haberse puesto a la cabeza de decir ‘no voy a estar frente a una sesión que no es correcta, no es legal, no es legítima porque no estaba convocada. Punto. Esa es la discusión», dijo la ministra.
El Gobierno ya avisó que recurrirá a la Justicia si no reúne el tercio de diputados necesario para sostener el veto. Entre los colaboradores más cercanos de Milei persiste la expectativa de sumar respaldo de algunos gobernadores. Sin embargo, en la oposición más moderada creen que la Casa Rosada subestimó el avance parlamentario y destrató a aliados que antes acompañaron.
El oficialismo tampoco contó con la ayuda de varios bloques provinciales. Los senadores de Misiones y Chubut se abstuvieron. Los representantes de Mendoza, Chaco y Entre Ríos no asistieron. A pesar de esas ausencias, la oposición logró reunir los votos.
La definición de los senadores correntinos reflejó el cambio de humor político. Los tres votaron a favor de las normas cuestionadas por Milei. Antes se habían alineado con el oficialismo. El radical Eduardo Vischi, que en otras ocasiones bloqueó debates, ahora acompañó con su abstención. El peronista Carlos Espínola, quien pretendía ser candidato a gobernador de La Libertad Avanza, también apoyó los proyectos.
Mientras tanto, los delegados parlamentarios de Karina Milei, Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem rompieron puentes con los interlocutores correntinos. Esa fractura se trasladó a la votación.
En Balcarce 50 prevalece la estrategia que impulsa Karina Milei. El plan apunta a reforzar la polarización y teñir de violeta todo el mapa electoral. No obstante, el riesgo de esa apuesta se vincula con posibles dificultades de gestión y un clima económico inestable. “Lo de ayer, es lo mejor que pudo haber pasado (…) Lo que necesita el país es que cada vez más gente se dé cuenta (que la oposición quiere destruir al Gobierno)”, escribió Luis Caputo en X. Su sobrino Santiago Caputo prefería entablar acuerdos con mandatarios provinciales.
Los proyectos que pasaron a Diputados activaron nuevas tensiones. La Cámara Baja debe tratar la coparticipación de los Aportes del Tesoro Nacional, el impuesto a los combustibles líquidos y el rechazo al veto de la ayuda extra para Bahía Blanca. Francos admitió que ese debate implicará mayores complicaciones. «Ayer en estos dos grupos de leyes hubo unas que pasaron a Diputados que tal vez sea más dificultoso conseguir que no lo aprueben. Nosotros trataremos de que no se aprueben, que son las de (giro automático de los) ATN e impuesto al combustible», detalló el jefe de Gabinete.
El funcionario también intentó matizar la postura de Milei, quien acusó a todos los gobernadores de querer “destruir al Gobierno”. “No todos los gobernadores son lo mismo. Algunos gobernadores se dedican a gastar y otros son más serios en la administración de los recursos públicos”, afirmó Francos.
Por ahora, la Casa Rosada descartó convocar a los 24 gobernadores en conjunto. Aun así, no cerró la puerta a encuentros bilaterales con objetivos específicos. El salteño Gustavo Sáenz encabezó el lunes una reunión que terminó con una foto con Karina Milei, una postal que dejó abiertas especulaciones sobre futuros pactos.
Desde Unión por la Patria, Mariano Recalde opinó que la nueva mayoría parlamentaria podría impulsar más iniciativas que incomoden al Gobierno. También deslizó sospechas sobre los gobernadores que antes facilitaron ausencias o abstenciones. “No confío en esos gobernadores”, aseguró en Radio Con Vos.
