El debate por un proyecto para reducir tasas a nuevos comerciantes destapó profundas diferencias de método y estrategia, derivando en acusaciones personales de «chamuyo», falta de trabajo y de usar el recinto para «grabar videos».
La previsible ruptura del espacio libertario en Tigre tuvo su capítulo más álgido este martes 8 de julio, cuando el Concejo Deliberante se convirtió en un campo de batalla verbal. Lo que comenzó como el tratamiento de un proyecto para reducir tasas municipales, impulsado por el bloque de Cernadas, terminó en un enfrentamiento directo con el edil Diego Avancini, evidenciando dos formas irreconciliables de entender la política y dejando al descubierto las tensiones que se acumulaban en el espacio.
La tensión escaló rápidamente en el Concejo Deliberante de Tigre durante el tratamiento de una serie de proyectos que expusieron la fractura en el espacio libertario local. Por un lado, el bloque La Libertad Avanza Tigre, encabezado por el concejal Segundo Cernadas, y por el otro, La Libertad Avanza Oficial, referenciado en los ediles Diego Avancini y Juan José Cervetto.
El punto de quiebre fue un proyecto de Sofia Bravo para reducir tasas municipales a los comerciantes que deseen instalarse en el distrito. La iniciativa, que no obtuvo el respaldo del bloque de Avancini, desató la furia del ex PRO.
«Cualquier proyecto que hable de baja de tasas, este bloque lo apoya siempre», sentenció Cernadas, visiblemente molesto. «No entiendo que un concejal no esté interesado en traer nuevo empleo bajando los impuestos. Nos hablan de que está mal redactado o que no incluye a otros comerciantes, ¡es una estupidez», exclamó.
La respuesta de Diego Avancini (LLA Oficial) fue contundente y técnica. «No nos consideramos estúpidos», comenzó, y argumentó que el rechazo no se debía a «la falta de una coma». Según Avancini, el proyecto presentaba «ambigüedad, falta de claridad y habilita a una serie de interpretaciones que, si acompañamos, alientan la judicialización futura. Y eso lo pagan los vecinos».
Además, criticó un punto central de la propuesta: «El emprendedor que se radica en Tigre tendría beneficios, pero los que ya están acá quedan fuera de esta norma». Y lanzó una daga ideológica: «Si uno ahonda, puede decir que el proyecto sustenta el estatismo, justo lo que el presidente Milei viene a combatir. No nos quejamos de una coma, trabajamos en serio ¿que es esto de presentar proyectos uno atras del otro en epoca de eleccion?».
El debate se torna personal
Las críticas de Avancini provocaron una reacción en cadena del bloque de Cernadas. «Ya que se hizo alusión a lo que dije, quiero dejar en claro que el proyecto tenía despacho de la comisión de Hacienda», replicó Segundo Cernadas, acusando a sus pares de «farsa y chamuyo» por no haber planteado sus objeciones en las comisiones.
Su compañera de bloque, Marcela Cesare, reforzó la idea: «Parece que todo esto que dijo el concejal de La Libertad Avanza Oficial se lo guardó para hoy».
Ximena Pereyra , también del espacio de Cernadas, fue más allá y apuntó directamente a la falta de voluntad para sesionar. «Hablan de discusión de redacción y acá lo que queda claro es quién no quiere ayudar a los empresarios. Nadie tiene ganas de trabajar. Acá se viene a dar un discurso político para un video», disparó.
La tensión llegó a su clímax cuando Avancini recogió el guante y respondió con una filosa indirecta: «Estaría bueno pasar lista en las comisiones y en los días de semana, porque hay gente a la que solo se la ve los días de sesión«.
Urbanismo, RIGI Municipal y «mafias sindicales»
Más allá de la pelea por las tasas, los bloques mostraron sus agendas paralelas, aunque con el mismo trasfondo de descoordinación.
Cernadas abrió su alocución criticando la falta de planificación urbana en Tigre. «Hay un conflicto grande porque no hay una planificación. Se aprueban construcciones con un código obsoleto que hay que cambiar. Nos vemos obligados a presentar proyectos para prohibir las torres», afirmó, abogando por «discutir el Tigre que queremos».
En esa línea, anunció dos propuestas más: un «RIGI Municipal» para atraer grandes inversores y un protocolo «antibloqueos» para actuar contra cortes y protestas que afecten servicios, apuntando contra la «mafia sindical que termina arruinando la vida a los empleados».
Por su parte, Avancini informó que su bloque también trabaja en el caos urbanístico. «Nos hemos reunido con vecinos de Pacheco, Torcuato y Rincón. Presentamos un pedido de informe para saber en qué instancia está la actualización del código que anunció el Intendente y un proyecto para que se declare la emergencia urbanística por 180 días», detalló.
El choque de los libertarios, que incluyó un intento fallido de Mariano Pelayo (LLA Tigre) de pedir un cuarto intermedio, dejó una postal de división que amenaza con debilitar la fuerza del espacio en el distrito, justo cuando más necesitan cohesión para impulsar su agenda de reformas.
