Referentes del peronismo coinciden en que hay una oportunidad política ante la fractura del antiperonismo y la gestión de Lanús. Apuntan a la unidad, pero también a salir del rol de espectadores.
Distintas voces del campo popular, desde sectores referenciados en Juan Grabois hasta dirigentes del Frente Renovador, coinciden en que hay que dejar atrás el rol de “veedores” y buscar una unidad ante las politicas oficialistas.
En diálogo con Yapa, por UrbanaBA, la concejala peronista Manu Schuppisser sostuvo que es momento de “pensar en una estrategia de unidad que realmente acompañe a nuestros vecinos”. Denunció una profunda brecha social en el distrito: “Muchos vecinos tienen privilegios y otros no acceden ni al agua. Es una oportunidad para que el peronismo se reconstruya como alternativa”.
“Desde nuestra banca y la militancia territorial estamos atentos a las necesidades de todos. Nos pensamos como referentes integrales: el que necesita un bolsón de alimentos y el que pide un semáforo”, agregó.
Por su parte, Juan Del Pino, referente de Patria Grande y candidato a concejal del espacio que conduce Juan Grabois, fue más directo: “El antiperonismo está dividido en dos fuerzas competitivas. Hay una oportunidad. Lo que no tiene que pasar es que nuestro campo asuma una posición de veedor, especulando con cuál es menos malo. Hay que construir una alternativa seria con programa y equipo de gobierno para 2027”.
Del Pino criticó la “inercia” en la que aún ve al peronismo local: “Vamos a salir a hablar con todos los espacios, a armar una propuesta programática, en principio legislativa, pero con la mirada puesta en gobernar”.
Desde el Frente Renovador, Federico Meca también plantea la necesidad de unificar criterios frente a la gestión de Lanús, a la que considera “incapaz de manejar correctamente el municipio”. En declaraciones exclusivas a La Noticia Web, Meca subrayó dos prioridades: seguridad y espacios verdes.
Impulsa una fuerte campaña para frenar la obra en el Arsenal de Boulogne, que, según advierte, implica riesgos de seguridad, carece de estudios ambientales actualizados, incumple promesas de creación de un parque público y fue rechazada por más de 12.000 vecinos. “El proyecto no fue aprobado por el Concejo Deliberante y viola la Ley Orgánica de las Municipalidades. Estamos ante una falta de respeto institucional y ambiental muy grave”, afirmó.
Así, entre críticas a la actual gestión, un diagnóstico común del desgaste del oficialismo y una autocrítica sobre su rol, el peronismo sanisidrense empieza a activar motores.

