En plena revisión del acuerdo con el FMI, Kristalina Georgieva envió un mensaje directo al ministro Caputo: respaldó el orden fiscal, pero advirtió que sin mayor recaudación y reformas estructurales no habrá nuevo programa.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, lanzó un mensaje directo al Gobierno argentino en plena revisión del acuerdo con el organismo. Frente a un auditorio repleto en Washington, durante la reunión de primavera del FMI, dejó en claro que la relación bilateral seguirá atada al cumplimiento de metas concretas, entre ellas una mayor recaudación tributaria y una mejora sustancial en la calidad del gasto público. Sin mencionarlo, el destinatario fue Luis Caputo.
Georgieva evitó los elogios grandilocuentes y, en cambio, eligió advertir que el Gobierno debe ir “más allá del ajuste fiscal”, una frase que pareció apuntar contra el corazón del plan de Caputo, centrado casi exclusivamente en el recorte del gasto. “Lo que buscamos es un paquete de políticas que pueda estabilizar la economía y, al mismo tiempo, proteger a la población más vulnerable”, afirmó la funcionaria, en una frase que encendió luces amarillas sobre el impacto social del programa económico de Javier Milei.
La directora del Fondo también insistió en la necesidad de “movilizar ingresos internos de una manera más equitativa”, una formulación diplomática que, en los hechos, tradujo el viejo reclamo del FMI: sin una reforma impositiva que incremente la recaudación, no hay garantías de éxito. Claramente, el señalamiento se dirigió a Caputo, quien durante su paso por el gobierno de Macri ya había resistido ese tipo de sugerencias.
El contexto no fue casual. Georgieva habló un día antes de que la delegación argentina mantuviera reuniones claves con el staff del FMI para negociar los próximos desembolsos. Aunque el ministro de Economía y su equipo intentaron mostrar alineamiento, la lectura general en Washington fue que la jefa del Fondo endureció el tono y delimitó los márgenes del apoyo internacional.
Los medios internacionales recogieron el gesto. El Financial Times destacó que Georgieva “instó a Argentina a expandir su base impositiva”, y advirtió que la aplicación de reformas estructurales no puede postergarse. Bloomberg interpretó sus palabras como un “llamado a ir más allá de la austeridad”. En la misma línea, Reuters señaló que el FMI quiere ver un programa más completo que combine disciplina fiscal con reformas de fondo.
Hasta ahora, el Gobierno argentino celebró el respaldo del Fondo a la política de déficit cero. Pero las palabras de Georgieva dejaron entrever que el apoyo tiene condiciones y no es ilimitado. El Fondo quiere ver más reformas y menos atajos. También, menos marketing. “Estamos viendo un compromiso muy fuerte”, dijo la directora, aunque aclaró que aún hay desafíos por delante.
En la práctica, Georgieva fijó los términos del vínculo con el Gobierno argentino. Avaló el orden fiscal, pero dejó en claro que el camino no puede limitarse a licuar jubilaciones y subsidios. Pidió medidas para que el ajuste no recaiga exclusivamente en los sectores más golpeados. Y advirtió que, para que haya nuevo programa, Caputo tendrá que ir más allá del recorte. También tendrá que cobrar impuestos.
