El bloque oficialista enfrenta rupturas y disputas internas, con fugas y alianzas inesperadas que transformaron la dinámica parlamentaria de La Libertad Avanza.
El funcionamiento del Congreso cambió drásticamente con la irrupción de La Libertad Avanza (LLA), el espacio liderado por el presidente, Javier Milei. Diferencias personales y desacuerdos con las directrices impuestas por Karina Milei y Santiago Caputo generaron un quiebre interno. Mientras algunos legisladores abandonaron el bloque, otros decidieron expresar sus discrepancias sin desafiliarse formalmente.
Las sesiones en ambas cámaras fueron testigos de esas diferencias impensadas en la política tradicional. Enfrentamientos entre legisladores oficialistas y amenazas a las autoridades del Congreso reflejaron un clima de tensión fuerte en la interna libertaria. Sin una figura que logre contener los conflictos, las disputas internas se hicieron costumbre.
Uno de los primeros episodios tuvo como protagonista al senador Francisco Paoltroni, quien advirtió a la vicepresidente, Victoria Villarruel, que pagaría un costo político por no haberlo designado presidente provisional del Senado. Meses más tarde, tras un enfrentamiento con Santiago Caputo, el formoseño decidió abandonar el bloque, aunque recompuso su relación con Villarruel.
En la Cámara Baja, una situación similar se repitió hace pocas días. Durante una sesión, Marcela Pagano confrontó a Martín Menem por haberla desplazado de la presidencia de la Comisión de Juicio Político, cargo que ostentaba desde hace un año. A pesar del enfrentamiento, el titular de Diputados optó por no forzar su salida, consciente de que Milei no está en condiciones de perder más votos.
La inestabilidad también se evidencia en el liderazgo interno del bloque. Aquellos que fueron designados como jefes parlamentarios antes del inicio de la gestión dejaron sus cargos o, directamente, nunca asumieron. Pese a la crisis, el oficialismo consiguió aprobar la mayoría de sus iniciativas gracias a una combinación de votos propios y alianzas circunstanciales.

El bloque de La Libertad Avanza en Diputados sufrió modificaciones desde su formación tras las elecciones de octubre de 2023. Inicialmente compuesto por 37 miembros, actualmente cuenta con 39, tras una serie de desvinculaciones y nuevas incorporaciones.
Entre los legisladores que abandonaron el espacio figuran Oscar Zago, María Cecilia Ibañez, Eduardo Falcone y Lourdes Arrieta. En contrapartida, se sumaron seis nuevos diputados: Florencia Kipauka Lewtak, Álvaro Martínez, Alberto Arancibia Rodríguez, José Luis Espert, Carolina Piparo y Carlos Zapata.
Uno de los quiebres más significativos ocurrió en abril de 2024, cuando Zago renunció a la jefatura del bloque tras un enfrentamiento con Karina Milei, cuya autoridad nunca reconoció. Su salida propició la conformación del bloque MID, que también integraron Ibañez y Falcone. Como contrapartida, Gabriel Bornoroni asumió la jefatura de La Libertad Avanza en Diputados, estructurando una cúpula integrada por Martín Menem, Lisandro Almirón, Nadia Márquez y Mercedes Llano.
Otros legisladores con peso dentro del oficialismo son Lilia Lemoine, Celeste Ponce y Romina Diez, quienes mantienen una estrecha relación con Karina Milei. A su vez, Santiago Santurio se ha convertido en un actor clave gracias a su vínculo con Santiago Caputo y su acceso directo a la estructura de poder libertaria.

El caso de Lourdes Arrieta es uno de los más llamativos. En junio de 2024, la mendocina pasó de ser una aliada de Martín Menem a convertirse en su principal crítica. La disputa se intensificó tras la polémica visita de un grupo de diputados a represores detenidos en Ezeiza, situación que generó cruces públicos y la filtración de conversaciones internas.
El oficialismo atraviesa un proceso de transformación constante, con una estructura que sigue ajustándose a la dinámica interna y a los conflictos que, lejos de resolverse, continúan marcando el rumbo político del espacio libertario.
