La vicepresidenta podría obtener un triunfo en medio de una tensa relación con la Casa Rosada y, especialmente, con el presidente, Javier Milei.
La vicepresidente, Victoria Villarruel, parece estar cerca de obtener una victoria en la disputa interna con el Gobierno, en un conflicto que también involucró al presidente, Javier Milei, quien llegó a considerarla fuera de la administración. Fuentes dentro del Senado aseguran que, el lunes 24 de febrero, Bartolomé Abdala será reelegido como presidente provisional, cargo clave en la línea de sucesión presidencial.
Sin embargo, esta situación podría cambiar si se produce una maniobra desde la Casa Rosada en los próximos días, aunque no parece probable que cuente con suficiente respaldo para modificar la decisión.
Durante la preparación de la sesión del Senado, la Casa Rosada intentó evaluar otras opciones dentro de distintos bloques, pero los planes no prosperaron. El senador cordobés, Luis Juez (PRO) desmintió los rumores que lo vinculaban con la presidencia de Abdala, mientras que la figura del libertario, Juan Carlos Pagotto, quien podría haber sido considerado como su reemplazo, aún no recibió ninguna propuesta formal.

La situación se complicó cuando Villarruel implementó despidos de personal en octubre, lo que generó tensiones con la oposición y culminó en la renuncia de su secretaria administrativa, María Laura Izzo. En este contexto, Abdala utilizó sus contactos con figuras cercanas a Karina Milei para asegurar su continuidad en el cargo. El pasado martes, en una reunión clave, Villarruel discutió la renovación de autoridades con los líderes de los bloques dialoguistas, quienes no pusieron objeciones a la permanencia de Abdala. Entre los asistentes estuvieron Mariana Juri y Pablo Blanco (UCR), Alfredo De Angeli (PRO) y Carlos Espínola (Provincias Unidas), quienes confirmaron que no se interpondrían en el camino de Abdala.
El apoyo de la bancada de Unión por la Patria (UP) será determinante en la sesión, ya que sin su respaldo, el resto del recinto solo podría reunir 37 votos, lo justo para alcanzar el cuórum. Esta cifra ha disminuido desde el año pasado, debido a la expulsión de Edgardo Kueider de Provincias Unidas y la licencia de Víctor Zimmermann del radicalismo. Cualquier rebelión de último momento podría poner en peligro los planes de Villarruel.
No obstante, desde el peronismo indicaron que no tienen intención de intervenir en la disputa interna del oficialismo y seguirán su estrategia de votar la propuesta de LLA, lo que complica cualquier intento de la Rosada de colocar un aliado en el cargo de Abdala, quien fue elegido presidente provisional en diciembre de 2023 por la gestión de Villarruel y fue uno de los pocos aliados del libertario que no rompió la relación con la vicepresidente.
