El excandidato presidencial considera que esta estrategia podría derivar en una fractura dentro del peronismo y consolidar un proyecto político independiente del gobernador.
Sergio Massa no respaldará un eventual adelantamiento de las elecciones en la provincia de Buenos Aires si Axel Kicillof decide avanzar sin el consenso del kirchnerismo. El excandidato presidencial considera que esta estrategia podría derivar en una fractura dentro del peronismo y consolidar un proyecto político independiente del gobernador.
Massa busca mantener su rol de mediador entre La Plata y el Instituto Patria en medio de la creciente tensión dentro del oficialismo. Sin embargo, advirtió a la gobernación bonaerense que no apoyará una maniobra que considera riesgosa. Según su visión, responder a la presión de algunos intendentes, quienes impulsan el desdoblamiento electoral para distanciarse de Cristina Fernández de Kirchner, significaría asumir un enfrentamiento sin garantías de éxito.
La posición del Frente Renovador
El Frente Renovador dejó en claro su postura a través de Sebastián Galmarini, miembro de su conducción. «El desdoblamiento electoral va a incentivar la municipalización de las campañas, a la vez que alimenta las chances del oficialismo nacional para identificar sus candidatos desconocidos. Se va a transformar en una pugna entre oficialismos locales y Javier Milei con resultados inciertos», escribió el dirigente en sus redes sociales.
El mensaje fue interpretado como una advertencia a Kicillof en el contexto del debate que divide al peronismo bonaerense. Mientras el gobernador reunió a 35 intendentes que apoyan la separación de los comicios provinciales de los nacionales, Massa se alineó con CFK. En términos políticos, esto significa que el Frente Renovador no cederá sus votos en la Legislatura para una reforma que permita modificar el calendario electoral.
El gobernador tiene la potestad de adelantar las elecciones, pero enfrenta un obstáculo legal si las PASO continúan vigentes en la provincia. Para concretar el desdoblamiento, necesita el respaldo legislativo que le permita modificar el sistema electoral. En paralelo, en el Congreso se debatirá la suspensión de las primarias nacionales, con el apoyo del PRO de Mauricio Macri a la iniciativa impulsada por el oficialismo.
En los espacios legislativos de Unión por la Patria que no responden a Kicillof, el análisis es claro: «No tiene manos para desdoblar por las suyas». Aunque el gobernador puede convocar a elecciones sin intervención parlamentaria, un movimiento unilateral podría fragmentar el bloque oficialista y dejarlo en minoría frente a la alianza de massistas y camporistas.
«Necesita a Sergio y a Cristina para modificar la ley de PASO bonaerense y para dar marcha atrás con el límite a las reelecciones indefinidas que le piden los intendentes. Sólo no va a ningún lado», advierten en la Cámara de Diputados, donde los legisladores identificados con el gobernador y su espacio político suman apenas una docena.
Massa y CFK: una alianza intacta
Massa y Cristina Fernández de Kirchner mantienen su acuerdo político desde 2019. La sociedad se fortaleció durante la gestión del Frente de Todos y sigue vigente en la actualidad. De hecho, el líder del Frente Renovador avaló la inclusión de dirigentes de su espacio en las listas impulsadas por la expresidenta dentro del PJ.
En este contexto, Massa intenta recomponer la relación entre CFK y Kicillof. Su intención es evitar una ruptura definitiva dentro del peronismo bonaerense, ya que considera que la unidad es clave para sostener el control político de la provincia y proyectar una alternativa competitiva para 2027.
Desde su entorno advierten sobre el riesgo de una división. Si el peronismo concurre dividido a los comicios, La Libertad Avanza podría imponerse con facilidad, dejando a Kicillof en una posición debilitada. «Si la pelea es por el liderazgo, no es el momento. Nadie lidera perdiendo por 20 puntos», analizan cerca del exministro de Economía, donde ponen en duda la solidez del armado territorial del gobernador.
En la disputa entre Kicillof y CFK, Massa coincide con el kirchnerismo en que el gobernador está acelerando un conflicto que podría costarle caro. En La Plata, en cambio, señalan que la confrontación se inició cuando La Cámpora atacó abiertamente al mandatario en un acto en Atenas.
Massa le recomienda a Kicillof evitar una confrontación prematura y mantener la cautela. Su mensaje es claro: antes de pensar en 2027, hay que ganar en 2025. Una jugada precipitada podría dejar al gobernador en una posición de debilidad. La decisión final está en sus manos.
