La Universidad de San Martín concretó una actividad inicial colectiva sobre Autoevaluación en el marco de un proceso de participación que busca que todos se conviertan en actores.
Luego de un café de bienvenida mientras se acercaban los miembros de la Asamblea Universitaria, los secretarios del Rectorado y de las Unidades Académicas y los integrantes de las comisiones técnicas de Autoevaluación, comenzó la Primera Jornada de Autoevaluación Institucional.
“Estamos inmersos en el proceso de autoevaluación, de valoración, un tiempo para reflexionar con serenidad, con madurez pero con rigor también acerca de lo que somos. Como dice el slogan, pensar lo que somos para ser lo que deseamos”. Con estas palabras el rector Dr. Carlos Ruta abrió el evento en las instalaciones de la flamante Biblioteca Central.
Puso el acento en la importancia de la reflexión como paso previo a la evaluación externa “para tomar conciencia de qué es lo que ha sucedido en estos años en nuestra universidad que ha cambiado mucho su rostro y tener más precisión respecto de lo que hoy somos en cada unidad, en las carreras, en la investigación, en la docencia”. En este sentido, ejemplificó: “Un buen docente es alguien que acepta poner en tela de juicio sus saberes día a día, transformar su visión, sus conocimientos, es decir innovarse”. Subrayó que esa capacidad está en el corazón de la universidad, que cuenta con más de 300 docentes con menos de 40 años de edad con esta necesidad de transformación de sí y de lo que a su paso encuentra. De igual modo esto requiere hábitos, culturas y disposiciones particulares: “Estar dispuesto a la transformación para ser otro, para ser mejor. Entonces, quien no asuma este desafío como una actitud vital queda al borde del camino”.
Sobre el final apeló a quienes estaban allí reunidos, representando la alta responsabilidad de conducir la universidad, a adoptar una actitud de transformación que requiere generosidad, magnanimidad: “Esa grandeza de ánimo que significa posponerse a uno mismo para poner por delante el bien común el conocimiento, la verdad y la justicia, que van siempre juntas”.
Y concluyó: “La universidad es una institución que potencia a las personas y como esto arranca personalmente de cada uno de nosotros, yo deseo que podamos dar ejemplo de esto a nuestros estudiantes, profesores y no docentes”.
PROCESO ABIERTO, SEGÚN NÉSTOR PAN
A continuación de la introducción del Dr. Ruta, el Lic. Néstor Raúl Pan, presidente de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria -CONEAU-, además de ponderar las instalaciones de la biblioteca, explicó la aplicación de programas de la comisión que preside y destacó que nunca había visto un proceso de autoevaluación tan abierto y participativo en una institución educativa. Remarcó el sentido de la autoevaluación a partir de la importancia de no tener temor a encontrar las debilidades, ya que la fortaleza es plantear hacia dónde se quiere llegar, haciendo un diagnóstico de hoy pensando adónde se desea ir: “que ustedes digan hacia dónde van y con qué instrumentos van; no plantear una situación institucional ideal, sino pensar a qué situación quiere llegar y con qué metodología, con qué recursos humanos, con qué financiamiento. Es un diagnóstico de hoy pero hacia el futuro”.
Advirtió que esta universidad ya avanzó medio camino en el terreno de la autoevaluación, a diferencia de muchas instituciones que no encuentran respuesta al “para qué”. “Esto diferencia a la UNSAM, porque es una de las siete universidades que van por su segunda autoevaluación”.
Hizo además hincapié en las carreras de educación superior, afirmando que la UNSAM está logrando una muy fuerte acreditación de sus posgrados (alrededor del 80 %) y está por encima de la media.

