«una parte estamos en la calle, la otra parte cree que hay que seguir dialogando», expresó Moyano ante la compleja situación que atraviesa la organización sindical.
Pablo Moyano, uno de los cosecretarios generales de la Confederación General del Trabajo (CGT), expuso la crisis interna que enfrenta la organización ante las divisiones y la falta de acción por parte un sector del sindicalismo «está partida de hecho», indicó.
Desde la última reunión del Consejo Directivo, realizada el 25 de julio, la cúpula de la CGT no logró cumplir con las resoluciones acordadas. En dicha reunión, se anunció la ruptura del diálogo con el gobierno y se planteó la organización de plenarios regionales y un Comité Confederal para discutir un plan de lucha unificado, pero estos nunca se concretaron.
En cambio, la CGT ha respaldado únicamente las protestas sectoriales de organizaciones sociales y gremios universitarios. La situación se agravó cuando los transportistas convocaron un paro general, que fue debilitado por la decisión de la UTA, liderada por Roberto Fernández, de postergarlo y luego suspenderlo.
Esta situación ha puesto de manifiesto las diferencias dentro de la CGT. La renuncia de Sergio Sasia, titular de la CATT, subraya la fractura existente. Sasia, en busca de un acercamiento con el gobierno, se distanció de Moyano, quien lo había apoyado para llegar a su posición.
Moyano, en una entrevista con la emisora AM 530, expresó su descontento con el gobierno y reconoció que “la CGT está partida de hecho”. El dirigente delineó dos posturas dentro de la organización: una que busca el diálogo, representada por Héctor Daer y Andrés Rodríguez, y otra que él encabeza, favor de una confrontación directa con el gobierno.
Denunció la falta de reuniones y debate en la CGT, afirmando que “una parte estamos en la calle, la otra parte cree que hay que seguir dialogando”. Moyano también hizo hincapié en la reciente desregulación del sector de correo y logística y sus posibles consecuencias devastadoras para las pymes y los trabajadores, criticando que “esto alienta el trabajo en negro”.
En sus declaraciones, Moyano responsabilizó a legisladores del peronismo por la aprobación de la Ley Bases, que afecta negativamente a las pymes nacionales ante la creciente competencia de productos extranjeros. Afirmó que “la invasión de productos extranjeros está destruyendo a miles de pymes” y fustigó la labor de algunos diputados de su propio partido por no defender los intereses del sector.
Con el respaldo del paro de transporte, Moyano enfatizó que “hay gente que quiere seguir peleando y defendiendo sus derechos”. Aunque la CGT no renovará su Consejo Directivo hasta 2026, las tensiones internas sugieren que una escisión no está descartada.
