Con la ley ómnibus caída, el presidente no extendió las sesiones extraordinarias y planea vociferar un duro discurso para el 1 de marzo ante la Asamblea Legislativa. Su enfrentamiento a los gobernadores a quienes intima para que también hagan el ajuste.
Una crisis social y económica aún más profunda es inminente, las clases media y baja notarán el gran paquete de ajustes sobretodo en marzo, en el momento que los nuevos aumentos de tarifas de servicios públicos, prepagas, colegios, etc, no puedan ser sustentados con el salario. El gobierno sabe esto, por lo que necesita de acuerdos con el macrismo y sectores dialoguistas para obtener mayor gobernabilidad. Y planea hacerlo antes de inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso. Aunque el presidente de la Nación tiene un nuevo enemigo que considera que lo traicionaron: los gobernadores.
La negociación para el armado de una nueva coalición de gobierno parlamentaria está en proceso y Milei podría permitirle a Macri la incorporación de cuadros técnicos del PRO en cargos de segundas líneas como la ANSES, o la secretaría de Minería, lugares aún huérfanos de directivos tras despedir a funcionarios vinculados a gobernadores.
Asimismo, busca crear un nuevo relato polarizador para las elecciones parlamentarias intermedias de 2025.
Ayer jueves, Milei no quiso prorrogar el período de sesiones extraordinarias del Congreso, indignado por la caída de la Ley ómnibus. El Gobierno evalúa avanzar con aspectos de esa ley vía leyes más chicas o decretos. Para eso se conformó una mesa técnica que estudie el tema.
Lo que sí se realizará es un discurso durante las sesiones ordinarias que inaugurará el próximo 1° de marzo. Estarán presentes los diputados y senadores que integran la Asamblea Legislativa en el que ratificará su plan económico «motosierra y licuadora», con el déficit cero como variable «no negociable»: es el eje central del plan económico para licuar la inflación y avanzar hacia la dolarización en los próximos meses.
En el caso de los gobernadores, Milei volvió a intimar a que hagan el ajuste como lo está haciendo la nación a la vez que rechaza la realización de una nueva reunión con los gobernadores juntos, para negociar la modificación del pacto fiscal, porque eso estaba estipulado para negociar un paquete de impuestos para coparticipar como el retorno de ganancias, pero fue dejado de lado cuando las provincias le quitaron el apoyo a la ley ómnibus que reclamaba Milei.
Mientras tanto, la motosierra del presidente avanza sin descanso: Tras recortar las transferencias no automáticas a las provincias, como el Fondo de Incentivo Docente que el gobierno decidió no prorrogar, Milei analiza ahora avanzar sobre otras partidas que Nación gira a las obras sociales sindicales y a 9 fideicomisos concretos destinados a diversos subsidios como la compra de medicamentos, salud, o provincias.
«El gobierno sigue dialogando con los gobernadores, uno por uno, y de eso se encarga el ministro del Interior, Guillermo Francos», aseguró el vocero presidencial, Manuel Adorni este jueves, en su conferencia de prensa diaria desde la Casa Rosada.
«El capítulo fiscal, la ley fue sacado porque a cambio ellos tenían que apoyar la ley ómnibus, pero eso no se cumplió. Se verá la decisión que se toma, según como avanzan los distintos temas en el tratamiento legislativo. No va a haber una cumbre del presidente con todos los gobernadores, el diálogo es permanente con el ministro del Interior, Guillermo Francos», recalcó Adorni.
«Los gobernadores tienen que solucionar el déficit del 1% del PBI y yo del 15 % del PBI. Si hubieran votado la ley ómnibus hubiéramos discutido el pacto, ahora el ajuste lo van a tener que hacer también ellos, sin esos impuestos», justificó el vocero.
Fuentes cercanas a Milei explicaron la postura del presidente de exponer a los funcionarios que considera «enemigos del gobierno» en las redes sociales por no haber votado la ley bases.
«La estrategia del presidente es mostrarse duro con la política, reordenar el sistema político y no se va a dejar pisotear», explicó una voz libertaria.
Entretanto, los rumores de negociaciones con el pro pensando en la gobernabilidad y el Congreso post ley ómnibus continúan.
Luego brindar una gran cantidad de entrevistas radiales y televisivas a su regreso de Europa, el presidente negó este jueves estar negociando con el expresidente Mauricio Macri la fusión de los partidos La Libertad Avanza (LLA) con el PRO y señaló al periodismo de crear esos rumores. Milei aclaró que no habrá cogobierno y prefiere hablar de «convergencia» política de esos partidos de derecha hacia una coalición parlamentaria. Envió a la ministra Patricia Bullrich a ponerle límites a las exigencias de Macri, para que el PRO ocupe puestos clave en el gabinete y en la presidencia de la Cámara de Diputados.
El deseo de Macri siempre fue poner al jefe del bloque de diputados de JxC, Cristian Ritondo, como presidente de Diputados, pero Milei continúa con la idea de mantener a Martín Menem, funcionario de sus filas más leales junto al ministro del Interior, Guillermo Francos, cargo que Macri quería poner al exvicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli.
En el entorno de Milei aclararon que las negociaciones con el PRO siguen por estas horas, pero que «no hace falta una cumbre» Milei-Macri porque están en contacto todo el tiempo por teléfono.
En ese marco, en las próximas horas se van a conocer los nombres de técnicos que aportará el PRO para la ANSES y otras segundas líneas del Gobierno, que deberán estar «alineados a la gestión de Milei y sus ideas».
