Protestaron en la sede de la empresa en San Fernando. Carecen de suministro eléctrico desde el temporal del 17 de diciembre pasado.
Habitantes de las islas del Delta de Tigre y San Fernando marcharon hoy a la sede de la empresa Edenor, en el centro de San Fernando, a un mes del temporal que los dejó sin suministro eléctrico, y exigieron la «restauración del servicio», un plan de obras definitivo y remarcaron que «no merecen vivir sin luz».
Con carteles que decían «El Delta abandonado por Edenor» y con el sonido de redoblantes y cacerolas, casi un centenar de isleños se concentraron este mediodía bajo la lluvia en la Plaza Bartolomé Mitre, en el centro de San Fernando, desde donde marcharon una cuadra hasta la sede de Edenor, ubicada en Sarmiento 1342.
«Estuvimos 28 días sin luz, volvió ayer y se cortó otra vez. Ni siquiera un día duró. Eso implica que no podemos trabajar, ni hacer las compras ni mandar un mensaje», aseguró a Télam Marisa Negri, habitante de la segunda sección del Delta bonaerense, en el partido de San Fernando, quien remarcó que lo más preocupante es la incomunicación y que no saben cuál es el estado de situación de muchos vecinos de la tercera sección, la zona más alejada del continente.
«No hay señal ni internet y nadie hizo un recorrido para ver cómo están esos vecinos», alertó esta profesora de literatura que desde hace un mes tiene que «arreglárselas» para refrigerar los alimentos.
«Remojamos cosas en el río y como tampoco tenemos agua, hay que ir hasta el muelle a buscar un balde de agua para el baño o la cocina. No podemos usar la heladera ni prender un ventilador. No nos merecemos vivir así», se lamentó.
Por su parte, Gabriela Ramos, colaboradora de la Biblioteca Popular Santa Genoveva del arroyo Felicaria, alertó que en la sala de primeros auxilios del arroyo los médicos no tienen agua ni luz porque no funcionan los grupos electrógenos y tienen que «ir a buscar agua al río y hervirla» porque dejó de pasar AySA con el servicio de emergencia para la distribución de agua potable.
Al grito de «queremos luz», los isleños protestaron frente a la sede de Edenor bajo una llovizna persistente hasta que les permitieron ingresar a dos vecinos para reunirse con las autoridades.
Los casi cien vecinos que se concentraron advirtieron que muchas familias no pudieron llegar por la lluvia y la crecida del río.
