A pesar de las asperezas el gobernador y el diputado nacional se sentarán a hablar del Gabinete provincial. Tanto en la gobernación como en al agrupación aseguran que Máximo Kirchner no reclama más cargos en el gabinete. Posible salto de Máximo a Nación. El pedido de intendentes para que el hijo de Cristina y Néstor deje la presidencia del PJ.
Ha pasado más de un mes después de aquel 22 de octubre cuando Unión por la Patria en la provincia de Buenos Aires logró salir victorioso en las elecciones generales. Al no haber segunda vuelta para la elección a gobernador, el cristinista Axel Kicillof logró la reelección por amplia diferencia de puntos ante el macrista Néstor Grindetti y la ahora libertaria Carolina Píparo.
Aunque a nivel nacional la fórmula Massa-Rossi no pudo ganarle en el balotaje a Milei-Villaruel, de La Libertad Avanza, la provincia con mayor peso electoral y con mayor recaudación de ingresos continuará en manos del peronismo-kirchnerismo. El gobernador bonaerense reelecto continuará acompañado por Carlos Bianco (su mano derecha), la vicegobernadora Verónica Magario y Cristina Álvarez Rodríguez, una importante dirigente peronista que se sumó al equipo de Kicillof.
Sin embargo, mostrarse como el vencedor y con poder no es suficiente para mantener unido a todo el peronismo. Es que las viejas grietas que mantienen Kicillof y Máximo Kirchner, junto a sus más allegados, no han podido cerrarse con esta elección y continúan enfrentados. Es más: en la noche del 22 de octubre, nunca se juntaron a conversar en el búnker peronista y se evitaron toda la jornada.
Las discusiones entre ambos debido a la estrategia electoral y las candidaturas para esta elección, así como el reclamo de «generosidad» en el gabinete provincial para La Cámpora, terminaron de explotar con el escándalo de Martín Insaurralde y el «Yate Gate» y con la separación político del jefe camporista con Andrés Larroque: «El Cuervo» fundó su propia agrupación (La Patria es el Otro) y se juntó con Axel. Así, los fieles a Máximo se quedaron sin ministros puros en el gabinete bonaerense. Allí, el hijo de Néstor Kirchner coincidía con varios intendentes peronistas en la acusación a Kicillof de no incluir a otros funcionarios en su gestión.
Ante esta rispidez, Cristina Fernández de Kirchner les habría ambos que, pasada la elección nacional del 22/10, se sienten y se pongan de acuerdo. El gobernador ya dijo que eliminará la Jefatura de Gabinete, tras el escándalo de Insaurralde firmando decretos a distancia, desde Marbella junto a Sofía Clerici. Así, Kicillof asegurará el poder de «Carli» Bianco, Jefe de Asesores del Gobernador.
Ahora que los sufragios han llegado a su fin y solo resta reagruparse para gestionar, Kicillof y sus allegados remarcan que su imagen a través de su gobierno durante los últimos cuatro años fueron los que ganaron la Provincia y que su estrategia de campaña separada de la nacional funcionó mientras que Kirchner le mostrará la lista de 12 intendencias que La Cámpora manejará en tierra bonaerense desde el 10 de diciembre y que asegura haber tenido mucha influencia a la hora de las elecciones.
Asimimos el diputado Kirchner señala que su agrupación también creció en otras localidades del país: Santa Rosa en La Pampa y Ushuaia y Río Grande, en Tierra del Fuego. Sin embargo, en Ushuaia hay ocurrió un hecho llamativo: Walter Vuoto volvió a ser reelegido como intendente pero el suicidio del senador Matías Rodríguez (quien dejó una carta denunciando que su esposa lo engañaba con su amigo, el intendente), generó un escándalo que obligó al camporista Vuoto a no ir a votar en la elección donde reeligió ya que los vecinos le han gritado «¡Asesino!». Sin embargo el intendente electo continúa teniendo en su perfil de X , la definición de «intendente de Ushuaia, argentino y familiero».
A diferencia de lo que fue todo su trayecto político desde que se gestó la mano de Néstor Kirchner, La Cámpora tendrá por primera vez un despliegue territorial que ninguna otra agrupación del peronismo puede ostentar con la conducción de 12 municipios en la provincia de Buenos Aires, tres de ellos de los más populosos del conurbano. Desde ahí se parará para la nueva etapa que se abre donde serán oposición al gobierno nacional. A Quilmes, Lanús y Hurlingham, se suman nueve en el interior: Olavarría, Azul, Carmen de Areco, Coronel Rosales, Colón, Brandsen, Suipacha, Mercedes y Bahía Blanca, este último gobernado por un aliado de la organización, Federico Susbielles.
Desde ese poderío territorial se parará el kirchnerismo para plantearse como oposición contra el gobierno de Javier Milei en la Nación, y para dar la discusión interna en el peronismo que deberá iniciar un proceso de reorganización. También serán esos territorios los que contengan a parte de la tropa que deberá abandonar sus cargos en la administración nacional donde manejan grandes estructuras con fuerte despliegue territorial como ANSES y PAMI.
Kirchner mantendrá además un importante poder de fuego en la legislatura bonaerense, donde tiene un importante número de representantes legislativos que le responden. Una incógnita es por estas horas su futuro al frente del PJ. Él mismo dijo en reiteradas ocasiones durante el proceso electoral que llamaría a elecciones para renovar las autoridades entre diciembre y marzo. El intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, ya pidió la renovación de autoridades, en paralelo otras tribus peronistas ya piensan en nombres para conducir la nueva etapa. No obstante, desde el partido no hubo, todavía, movimientos.
1. Tras la derrota del peronismo en las elecciones y sin un pronunciamiento o un gesto político de los órganos partidarios, corresponde que el presidente del PJ Nacional @alferdez y quien se arroga la presidencia del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, presenten sus renuncias. pic.twitter.com/DyxNEE3wgx
— Fernando Gray (@fernandogray) November 27, 2023
La derrota del balotaje del 19 reavivó viejas cuentas en el peronismo, acalladas con el único fin de sostener la unidad en el marco del proceso electoral. Gray nunca reconoció a Kirchner como jefe partidario. Y la Corte Suprema tiene aún en estudio la impugnación que presentó en el año 2021 cuando el jefe de La Cámpora se convirtió en jefe del PJ provincial con ayuda de Martín Insaurralde.
Tras la derrota electoral del 2021 Kicillof aceptó a regañadientes la designación del lomense y buscó armar un vínculo propio con los intendentes. El escándalo de Insaurralde en Marbella lo golpeó pero no impidió su reelección aunque lo liberó del liderazgo que el lomense mantenía entre un grupo grande de intendentes del Conurbano.
En campaña fue Kicillof quien se puso al frente de los intendentes asumiendo la jefatura de campaña local mientras Kirchner eligió un bajo perfil y mantuvo su sintonía con Massa.
