De a poco enfrió su relación con el platense Bruera. Ese gesto provocó que Scioli le volviera a prestar atención, tras el congelamiento de su relación con la Rosada. Se sacaron una foto en la fábrica Ford. Podrían ser la continuidad del modelo en su supuesto Plan B del kirchnerismo.
Cuando Sergio Massa comenzó a ser tildado, luego de algunas maniobras que le merecieron el mote, como kirchnerista crítico, mágicamente el Municipio que conduce en el Norte del conurbano entró en la lista negra.
Para colmo, el Intendente de Tigre es la figurita que todos quieren tener en su espacio, incluidos Duhalde y De Narváez. Esa posibilidad enardeció aún más a Kirchner, quien nunca lo quiso, aún en su fugaz paso como Jefe de Gabinete.
Sin embargo, dentro del engranaje estratégico que maneja el oficialismo, hay un Plan B ante una virtual caída aún mayor de la imagen del patagónico: la posibilidad de que Daniel Scioli sea el candidato a presidente. Al menos eso es lo que especula el ex motonauta.
De buena relación con el ex Jefe de Gabinete, el actual gobernador le habría advertido que si esa posibilidad prospera será el espacio ideal para juntar fuerzas. De esta forma y poco a poco, Massa enfrió su relación con el platense Pablo Bruera para mantener las buenas relaciones.
Mágicamente, con esa maniobra, algunos gestos vuelven hacia Tigre. El más saliente de las últimas horas fue la foto que Scioli y Massa se sacaron en la fábrica Ford, en Gral. Pacheco, después de mucho tiempo.
De todas formas no todas son buenas para Massa en la jornada de hoy. Su casa en un conocido Country de Tigre fue asaltada, casualmente luego de que Scioli decidiera intervenir el área de Seguridad Privada de la Policía Bonaerense.
