La idea de eliminar la coparticipación desde el candidato de la LLA ha provocado que gobernadores peronistas y de otros espacios no deseen apoyarlo.
Muchos fueron los gobernadores que se reunieron la semana pasada en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para apoyar la candidatura del ministro Sergio Massa. Allí no sólo estuvieron los mandatarios peronistas, sino los líderes de partidos provinciales como Alberto Weretilneck, Gustavo Sáenz, Omar Gutiérrez y Oscar Herrera Ahuad, incluso Alberto Rodríguez Saá.
Es que los gobernadores conocen el «plan motosierra» de Milei y creen que uno de los primeros recortes que hará será el del envío automático de los fondos de coparticipación, dispuesto por ley. La idea del libertario es que el control del envío de fondos lo maneje otro mecanismo, como el de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), en donde cada gobernador lo debe negociar en solitario con la Casa Rosada.
Si se aplica este ajuste, el impacto sería muy negativo en algunas provincias, sobretodo las que dependen enteramente del reparto automático de los fondos cada mes. En Entre Ríos, por ejemplo, pueden pagar sólo dos meses de sueldos sin la coparticipación automática. Y otras sólo uno.
Incluso en el gobierno de Juan Schiaretti reina la incertidumbre y preocupación por el recorte de los fondos, aunque no se haya sumado de los 19 gobernadores con Massa. Francisco Zanichelli, hermano de Natalia de la Sota, diputada de Hacemos por Córdoba, dijo que la eliminación o recorte de la coparticipación provocaría una pérdida del 43% de los ingresos nacionales que llegan a la provincia y que termina en los municipios.
La quita de fondos está más que asumida entre los gobernadores si Milei llega a la presidencia. Esto se debe a que tanto el libertario como su nuevo jefe político, Mauricio Macri, siempre se mostraron a favor de ese recorte.
Macri dice en su libro «Primer tiempo» que fue error haber cedido a los pedidos de Emilio Monzó y Rogelio Frigerio de ceder fondos de manera automática a las provincias, como indica la ley de coparticipación.
En cambio Milei, de una manera más brusca y poco entendible, comparó la coparticipación con la violación de una mujer.
«Suponga que usted tiene una hija y de repente hay alguien que tiene una adicción a tener violación a mujeres, y su hija es víctima, entonces, ¿qué va a decir?», dijo días antes de las elecciones generales, cuando le preguntaron si no era una solución radicalizada cortar el envío de fondos a las provincias. «Hay que terminar con el sistema de coparticipación. Hay que barrerlo. Hay que terminar con esto», explicó.
