La edil remarcó sus diferencias con los referentes de la lista ganadora en las elecciones de junio, incluso manifestó que comparte el pedido de impugnación de Maldonado y Sáenz. A pesar de su distanciamiento con Jorge Macri, adelantó que en 2010 “Vanelli y yo seguiremos siendo bloque PRO”. También reconoció sus coincidencias con el oficialismo. Por otro lado, en el Concejo sancionaron un proyecto suyo contra la discriminación.
La concejal macrista Fabiana Mongiat haciendo uso de una inusual locuacidad prendió el ventilador y habló de la situación local del partido, su relación con los referentes de Unión Pro, y despejó algunas dudas sobre la cercana votación por el cambio de autoridades del cuerpo.
“El partido se intervino, la gente que trabajó mucho tiempo para formarlo fue dejada de lado, y yo sentí que nuestro trabajo no tenía demasiado sentido”, mencionó en la entrevista concedida en su despacho, y añadió que “si bien sigo perteneciendo al PRO, con muchas cosas no estoy de acuerdo”.
Incluso reveló que no cuenta en la actualidad con un referente. “En su momento era Jorge Macri, pero me parece que se equivocó, que lo llevaron a equivocarse”, y sostuvo que para formar parte de un mismo proyecto, por ejemplo la candidatura a intendente del primo del jefe de Gobierno porteño, antes tendría que haber varias charlas.
Su diagnóstico de la situación distrital: “No sé si hay distintos sectores. A nosotros nos pasó que con la alianza Unión Pro, que no estuvimos de acuerdo desde el principio, quedó herida mucha gente”. Y subió la apuesta, “muchos fueron elegidos a dedo y no avalo la mentira hacia el vecino”.
En ese sentido, sobre el pedido de impugnación a las concejalías de Germán Maldonado y Jazmín Sáenz porque supuestamente no cumplieron con lo requisitos domiciliarios indicó que está “totalmente de acuerdo”, y explicó que “no puedo salir a defender un proyecto si no vivo en el distrito, no puedo salir a pedir transparencia y libertad cuando desde el vamos parto de una mentira”.
En este contexto, Mongiat consideró que en 2010, “Gabriel Vanelli y yo seguiremos siendo bloque PRO”, y agregó que “este fue un año difícil, pero Gabriel y yo siempre trabajamos de forma cómoda, con trato amable por más que en algo pensemos distinto”. Claro está, su diferencia es con la tercera integrante del bloque, reelecta por el pro peronismo, Marta Maenza.
RELACIÓN CON EL OFICIALISMO
Uno de los temas políticos del momento es desentrañar quiénes serán las próximas autoridades de los Concejos. Consultada acerca de si recibió directivas para acompañar a alguna fuerza en especial, Mongiat mencionó que “desde las altas esferas del Pro no tuvimos bajada de línea. Nos guiamos más por si el candidato es viable o no”.
Sin dar mayores precisiones, destacó que todavía no están definidos los candidatos, pero aceptó que podría apoyar el nombre que proponga el oficialismo. Sin embargo jugó a las ambigüedades: “También tengo mucho respeto hacia varios concejales de la oposición, me llevo bien con Carlos Roberto”. En medio de tantas incertidumbres aclaró que con Vanelli votarán en sintonía “a pesar de que muchos quieran separarnos”.
Su relación con las filas del “japonés” García mereció una nota en el zonal de Clarín. Titulada “Cambio de bando”, allí un periodista, aparte de escribir que la legisladora no tiene “independencia real” y responde a las decisiones de su marido Christian Raff, dijo que junto con su compañero de banca dejan Pro para ser oficialistas. Asimismo señaló que Maenza anticipó una ruptura de bloque después de la votación por el presupuesto.
“Todo el mundo dice que aumentamos la cuenta bancaria – se defendió Mongiat -. Tengo el mismo nivel de vida de siempre, mis vacaciones y mi auto me los pago yo”, y remarcó, “no somos oposición por oposición misma. El año pasado nos habíamos quejado por el tema de los patrulleros, una de las cosas que se cumplieron, también pedimos el Rafam y se implementó, cuando llegue la Rendición de Cuentas veremos si se gastó en lo correspondiente”.
PROYECTO CONTRA LA DISCRIMINACIÓN
En la última sesión resultó aprobado sobre tablas un proyecto de Resolución de su autoría que solicita al Ejecutivo que considere la factibilidad de adherirse al Programa Ciudades Libres de Discriminación a través de la firma del convenio marco con el Instituto Nacional Contra la Discriminación, Xenofobia y Racismo.
La importancia de esta iniciativa, implementada en 200 municipios del país, radica en que es un paliativo a “este momento en el cual la violencia verbal está a la orden del día”. Cabe destacar que dicho programa tiene una duración de dos años con renovación automática.
En cuanto al panorama en el Concejo comentó que “a veces se denigra con algunas palabras, y me parece que nosotros tenemos que dar el ejemplo”. En cambio no está de acuerdo con que en el legislativo hay discriminación por género, y concluyó: “No concibo que se le falte el respeto a nadie, sea hombre o mujer”.
Por Elisa Rossi

