El delantero argentino del Fluminense de Brasil, Germán Cano, sigue rompiendo récords. Es el máximo artillero de la Copa Libertadores 2023 con 12 goles en 11 partidos disputados y va por la gloria frente a Boca, en el Maracaná, el próximo 4 de noviembre. El recorrido de una carrera repleta de gritos de gol.
por Marcial Ferrelli
Se hace difícil condensar en un relato la carrera de Germán Ezequiel Cano, un jugador que a sus 35 años sigue perforando redes. No conoce de mesetas futbolísticas, siempre va por más. El miércoles firmó el pase a la final de la Copa Libertadores con su Fluminense, equipo que nunca ha conquistado el trofeo continental más importante de Sudamérica.
Frente al Inter de Porto Alegre marcó su gol número doscientos noventa de su carrera profesional, que tal vez sea el más importante hasta el próximo 4 de noviembre, fecha de la final frente a Boca Juniors y nada menos que en el mítico Maracaná, donde juega de local el “Fluzao tricolor” de Rio de Janeiro.
«No dejamos de creer nunca. Es un equipo de guerreros y estamos muy felices de poder pasar a esta final. Aprovechamos las ocasiones de gol y gracias a Dios conseguimos hacerlo»
El periplo del jugador nacido en Lomas de Zamora, un 2 de enero de 1988, trazó una línea por todo el mapa de América. Se inició en Lanús, club en el que hizo inferiores y debutó en el 2008, seguido por un paso fugaz en Chacarita y Colón de Santa Fe, hasta que comenzó la experiencia internacional llegando a Colombia, destino al que arribó con la maleta repleta de sueños y goles. Aterrizó en Deportivo Pereira y al poco tiempo y gracias a sus números, puso los pies en Medellín, para calzarse la camiseta número 14 del poderoso de la montaña, el DIM, ciudad que se convertiría en su lugar en el mundo.

Forjó a punta de goles y profesionalismo un amor incondicional con la afición paisa, se fue convirtiendo en ídolo, dos etapas separadas por su estadía en México, Pachuca primero y León luego, le bastaron para transformarse en el goleador histórico del club antioqueño con 129 anotaciones. Esa marca llamó la atención en el acaudalado fútbol brasilero. El Vasco da Gama fichó a Cano y le abrió las puertas de la liga más competitiva y opulenta de la región. Luego de dos temporadas, llegó el desembarco a Fluminense, adonde se desempeña actualmente y se codea con los artilleros del Mundo. En lo que va del año y con 36 tantos, está a solo un gol de distancia del noruego Haaland, figura del Manchester City. Es el máximo anotador en la actual Copa Libertadores –es el primer extranjero en Brasil que anotó 12 goles para un mismo club en la misma edición en toda la historia de la Copa Libertadores de América-.
Un goleador solidario
Afuera de las canchas, con su traje de ciudadano, también la rompe. Tiene gestos de cariño con quienes lo abordan para conseguir su firma o tomarse fotos a lo largo del malecón carioca. Recibe cartas de fanáticos y las guarda en su archivo. Cuando jugaba en el Vasco, subastó varios objetos personales con el propósito de juntar fondos para canastas de alimentos que se repartirían en la comunidad de Tuiuti en Sao Cristóvao.
Luego de marcar un gol con la camiseta vascaína, celebró alzando el banderín del córner que portaba la insignia LGBTIQ+, en apoyo a la comunidad luego de conocerse la declaración del jugador josh Cavalho (Adelaide Utd), donde reveló su homosexualidad.

El Hincha de la Selección
Se ha dado gustos desde las tribunas también, siguiendo a la Scaloneta, primero en las gradas del Maracaná para gritar esa Copa América de 2021 tras 28 años de sequía y un año más tarde para delirar con la tercera en Qatar, 6 de 7 partidos lo tuvieron como espectador de lujo en lo que fueron sus vacaciones doradas, con descanso en familia y un título soñado.
Si bien se enfoca en el día a día con su club, anhela un llamado de Scaloni en algún momento, coqueteó con Colombia pero le faltaron seis meses de estancia en el país para conseguir la ciudadanía, aunque siempre cuenta que vivirá en un futuro entre las montañas antioqueñas. Un deseo encendido de vestir la celeste y blanca adentro del campo y jugar con su ídolo Leo.

El poder de la familia
Nada de todo esto se logra en soledad, en la biografía de Germán hay un apoyo fundamental de Rocío, su compañera de vida. Sus hijos llenan su vida cotidiana afuera de las canchas y potencian al killer adentro de las áreas. En la obra que lo consagra a diario, mezcla lo cotidiano con lo profesional, el esfuerzo con el éxito, la historia con el mito.
Un buen tipo, inteligente, sensible, altruista. Nunca reniega del pasado ni de las carencias que le tocó atravesar. El perfil con matices que formaron al implacable rompe redes en los campos de juego y al ciudadano generoso en el llano.
Germán Ezequiel Cano Recalde, sinónimo de conducta, persistencia, actitud y mucho goles.
En el DIM se convirtió en el máximo goleador de la historia del equipo colombiano. Los hinchas paisas lo adoran.
