Sin grandes temas en la agenda del día, la sesión se caracterizó por cruces y pases de factura entre los ediles. Tomó estado parlamentario un proyecto para privatizar la gestión del cobro de los derechos de publicidad, propaganda y uso del espacio público. Además, se repudió el ataque a un militante de la Coalición Cívica y se suspendió por 90 días las habilitaciones comerciales. También se declaró de interés municipal la película “La Pasión” sobre el club Gimnasia y Esgrima de La Plata.
La sesión de este miércoles en el Concejo Deliberante platense, plagada de cruces entre los concejales, comenzó tranquila y con ánimo casi festivo. Es que después de izar la bandera se procedió a declarar de interés municipal a la película “La Pasión”, que intenta retratar las vivencias de los hinchas de Gimnasia y Esgrima de La Plata en los últimos tiempos. Es por ello que el recinto estaba repleto de “fanáticos” del Lobo entre los que se destacaban el diputado provincial electo Gabriel Bruera y el presidente del club, Walter Gisande.
Luego de lo cual, se llamó a un cuarto intermedio y comenzaron a tratarse los distintos puntos de la orden del día, que derivaron en no pocos exabruptos por parte de los concejales.
El primer conflicto surgió al momento de tratar una ordenanza que autoriza al Ejecutivo comunal a privatizar la gestión del cobro de los derechos de publicidad, propaganda y uso del espacio público.
El concejal Daniel Caferra, de Nuevo Encuentro, fue quien abrió el debate calificando al proyecto impulsado por el intendente Pablo Bruera como "un crimen de lesa administración que degrada la condición laboral de trabajadores municipales formados y que tienen propuestas propias para reducir la evasión".
“Este proyecto es un negocio, teniendo en cuenta que la privatización ha fracasado, no entiendo qué es lo que quiere hacer el estado municipal con este plan”, señaló Caferra y remató “con las tercerizaciones se entrega parte importante a intereses privados, y estoy casi seguro que detrás de esto hay un negociado”.
Por su parte la arista Susana Sánchez indicó que en la iniciativa “no se explica por cuál vía se llevará a cabo la tercerización, ni que porcentaje cobrará la empresa por los servicios que preste”.
También el alakista Sebastián Tangorra cargó las tintas preguntándose “cuál va a ser el rol del municipio, si estamos derivando funciones propias del estado a empresas privadas”. Y agregó “se le estaría dando a una empresa privada una base de datos propia del municipio y hay que ver cómo se la administra. Desde este bloque consideramos importante que este proyecto pase por la comisión de Legislación”. Sin embargo su moción no fue apoyada y la iniciativa fue derivada a la comisión de Hacienda.
VIOLENCIA POLÍTICA
Otro tema álgido en la jornada fue el repudio, votado por unanimidad, a la agresión de una patota sufrida el 26 de octubre pasado por un militante de la Coalición Cívica. El hecho, que mereció una denuncia penal por parte del Ari-CC por “lesiones graves”, también incluye el pedido de investigación a los funcionarios de la Dirección de Control Urbano por “abandono de persona e incumplimiento de funcionario público”.
Según manifestó la oposición, la patota agresora estaría vinculada al “bruerismo”, y una patrulla de Control Urbano se hallaba presente en el lugar al momento del ataque, sin hacer nada para evitarlo.
En este sentido el concejal arista Oscar Negrelli señaló que “el tema es por demás grave” porque antes de la patota llegó la patrulla de Control Urbano “con lo cual está el Estado interviniendo”. “Qué casualidad, detrás de Control Urbano llegó la patota y ante la pasividad de este personal, la patota comenzó a golpear a mansalva al militante de la Coalición Cívica”, exclamó el edil.
Además agregó que luego del hecho tampoco hubo un llamado oficial deslindando responsabilidades: “¿Cuál es el mensaje? El bruerismo no se banca el disenso, son incapaces de hacerse cargo de lo que ocurrió. Pasaron once días y nadie llamó para decir que no tienen nada que ver con esta patota”
Por su parte, el concejal Gonzalo Atanasof de Unión Pro señaló que esta forma violenta de actuar “es una metodología” y que los últimos meses “han sido un calvario” para los militantes de su partido. En relación a ello contó que recibieron disparos en sus locales, pero que sumada a la violencia física se suma la “violencia institucional”, por lo que pidió al oficialismo que “recapacite sobre lo que está ocurriendo”.
Desde el bruerismo la edil Susana Gordillo se solidarizó con el militante agredido e indicó que desde su bancada “están en contra de toda agresión”. Pero aclaró que no sólo la oposición fue víctima de agresiones y concluyó “no nos vamos a hacer cargo de algo que ustedes quieren inventar, menos que nos endilguen a nosotros la creación de patotas”.
SUSPENSIÓN DE HABILITACIONES
En otro orden de cosas, el Concejo aprobó por unanimidad la suspensión por 90 días de las habilitaciones de comercios que superen los 300 metros cuadrados. La medida surge como respuesta a la controversia desatada por la posible instalación de una feria tipo “La Salada” y del supermercado el Día % en diversos puntos de la ciudad. Durante el periodo de suspensión el Concejo se abocará a trabajar en una nueva ordenanza que regule la instalación de grandes superficies comerciales en el partido.

